Diego Santilli y Luis Caputo viajaron este viernes a Catamarca para firmar con los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez el convenio que habilita la ejecución de la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que prevé una inversión de $99.769 millones y alcanzará a 35.900 habitantes de Catamarca y Santiago del Estero. El jefe de Gabinete y el ministro de Economía encabezaron el acto en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA) de la capital provincial, en lo que el Gobierno nacional presentó como una señal de gestión federal activa.
La actividad central fue la rúbrica del acuerdo administrativo y financiero necesario para ejecutar una obra que atraviesa dos jurisdicciones. La primera etapa contempla la construcción de dos plantas potabilizadoras y cerca de 50 kilómetros de acueductos, con un plazo de ejecución de 36 meses. El proyecto apunta tanto al abastecimiento domiciliario como a mejorar la disponibilidad de agua para productores del este catamarqueño y santiagueño, una región con dificultades estructurales de acceso al recurso. Esa combinación de uso doméstico y productivo explica por qué ambas provincias la consideran una obra estratégica.
El encuentro había sido programado para la semana anterior, pero una alerta meteorológica que afectó a la región obligó a postergarlo. Tras la firma del convenio en el patio del CATA, la comitiva encabezó una conferencia de prensa. El gobierno provincial subrayó el carácter estrictamente institucional de la visita, dando a entender que no hay una dimensión ligada a acuerdos electorales.
La presencia de Santilli y Caputo en Catamarca no se agotó en la dimensión técnica de la obra: según fuentes oficiales, en el Gobierno buscan comunicar que el viaje forma parte de una reactivación de la gestión frente a las conversaciones que crecen en torno a las expectativas electorales del año próximo.

La lectura oficial es que equilibrio fiscal e infraestructura no son términos contrapuestos. “La Argentina necesita infraestructura para crecer y desarrollarse, pero tenemos que hacerla de manera sostenible: con inversión del sector privado y financiamiento de los organismos multilaterales a tasas competitivas y a largo plazo”, dijo el jefe de Gabinete esta mañana en la provincia.
El proyecto Albigasta tiene, en ese sentido, un recorrido que el Gobierno eligió subrayar. En enero de 2025, los gobiernos de Catamarca y Santiago del Estero solicitaron formalmente al Ejecutivo nacional avanzar con la iniciativa. Durante ese año se impulsó el proceso licitatorio internacional y se realizó la apertura de ofertas. La firma de este viernes representó el paso siguiente en esa cadena. “Nuestro compromiso es trabajar con las provincias y transformar proyectos en hechos concretos. Este es el camino: ordenar, gestionar y generar las condiciones para que las obras de infraestructura que necesita la Argentina puedan financiarse con inversión privada o a través de créditos de los organismos multilaterales”, remarcó Santilli.
La visita también se inscribió en una agenda más amplia de negociaciones entre la Nación y las provincias. Además del Acueducto Albigasta, en la agenda figuraron conversaciones sobre rutas nacionales y la cancelación de deudas recíprocas entre el Estado nacional y Catamarca. Es por ese motivo que también fueron parte de la comitiva el vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria; el secretario coordinador de Infraestructura, Fernando Herrmann; y el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy.

La jornada no estuvo exenta de tensión política. El referente del Partido Obrero Pedro Saracho convocó a una protesta contra la llegada de los funcionarios nacionales. “¿Y qué te parece si los recibimos como corresponde? Con el gran repudio de quienes venimos pagando el ajuste hace años de esta casta delincuencial: los jubilados, los trabajadores despedidos de Vialidad y de todas las empresas, los trabajadores de la UNCa y del CONICET. Todos los que repudien a Milei y a sus aliados. Vamos a la plaza. Armemos la resistencia contra estos miserables”, convocó Saracho, según declaraciones recogidas por el medio El Ancasti.
La situación de Jalil aparece atravesada por movimientos dentro del peronismo. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, dijo que buscará dialogar con Jalil y con el tucumano Osvaldo Jaldo para acercarlos al peronismo nacional, tras una reunión política con Sergio Massa, Máximo Kirchner y Axel Kicillof.
En el oficialismo no descartan que el catamarqueño se vea más circunscripto en términos políticos. El año que viene no será candidato a gobernador y buscará reemplazarlo el intendente Gustavo Saadi, que se apalancará en la figura de Lucía Corpacci para la renovación de su banca como senadora: esto configura un giro hacia el cristinismo. El santiagueño Suárez es comandado políticamente por el senador Gerardo Zamora, que está alineado a la conducción nacional del PJ: ambos fueron partícipes de la cumbre peronista que se realizó esta semana en Buenos Aires.
Un libertario de la primera hora razonaba: “La gestión y lo electoral tienen que ir por la misma vía, pero hay que enmascarar este proceso. Si los aliados ven que hacemos esto con Catamarca y Santiago del Estero, deberían suponer que vamos a colaborar con ellos. Hay que generar confianza para los meses de negociaciones que se vienen por delante”.



