Julián Camino, compañero de Diego Armando Maradona en la previa de México 1986 e integrante del cuerpo técnico de Alejandro Sabella entre 2011 y 2014, habló de una faceta poco explorada de Lionel Messi: sus condiciones como jugador de truco dentro de la selección argentina.
“Los partidos de truco que jugábamos… Para mí esos son los mejores recuerdos. Estábamos con él, el mejor del mundo”, recordó Camino, quien integró el plantel técnico durante el ciclo que llevó a la Argentina hasta la final del Mundial de Brasil 2014.
El ex defensor describió las características que hacían del astro un rival difícil en la mesa de truco. “Es terrible mentiroso, aparte te apura. Nosotros le queríamos jugar por el reloj y él no quería. El reloj de él, 300.000 dólares y el nuestro, 20”, relató en diálogo con TyC Sports.
Esa capacidad para el engaño, una de las claves del truco rioplatense, fue el argumento central que utilizó Camino para establecer una comparación directa con Maradona, a quien también conoció como jugador de cartas durante su propia etapa como futbolista. “Jugué con Diego y con el padre de Diego, el padre y el suegro de Diego eran los dos espectaculares. Eran lo más, no sabes lo que eran esos dos jugando al truco. Pero jugando al truco es mejor Messi, sin ninguna duda, un gran mentiroso”, afirmó sin titubeos.

Según el relato de Camino, las partidas no quedaban limitadas a los momentos de descanso en los predios de entrenamiento. Los jugadores incorporaban al cuerpo técnico en los traslados aéreos, una dinámica que, según su testimonio, reforzaba el clima de grupo dentro de la delegación. “Siempre fueron muy positivos y siempre nos metieron en el grupo con el plantel. Íbamos en el avión y nos venían a buscar para jugar al truco. A mí, a Claudio Gugnali y al profe”, detalló en otra entrevista hecha por el stream No juegan con nadie.
El gusto de Messi por el truco no se circunscribió a la etapa de Sabella. Durante el Mundial de Qatar 2022, el plantel organizó un torneo interno con un pozo de USD 3.600 para el ganador, en el que el capitán compitió junto a Rodrigo De Paul y Leandro Paredes, aunque en esa ocasión no se quedó con el primer puesto.
Más allá de las cartas, Camino hizo hincapié en otro tipo de conductas que, según su testimonio, marcaron su paso por la Selección. “Messi ha ayudado mucho a los empleados del predio de la AFA. Hacía regalos, sorteos, siempre muy presente, lo mismo dividiendo los premios. Todo ese grupo tenía grandes gestos”, relató.

Esa cercanía también se trasladaba al vínculo con el propio cuerpo técnico, un sector que habitualmente queda relegado en el relato de los éxitos deportivos. “Lo disfrutamos bastante a Messi. Él siendo el mejor jugador del mundo, en ningún momento nos puso un reparo. Siempre nos apoyó. Nunca nos hizo a un costado a pesar de falencias, siempre tiró para adelante”, afirmó el ex futbolista de Estudiantes.
El ciclo de Sabella con Camino en el plantel técnico culminó en el Mundial de Brasil 2014, donde la Argentina llegó hasta la final tras eliminar a Países Bajos en semifinales. El combinado nacional cayó 1 a 0 ante Alemania en el tiempo suplementario, en un partido disputado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Pese a la derrota, Messi fue distinguido con el Balón de Oro como mejor jugador del torneo, un reconocimiento individual que no alcanzó a compensar la frustración del equipo por la definición perdida.
Las anécdotas compartidas por Julián Camino se conocieron en la previa de la última presentación de Lionel Messi con la camiseta de la selección argentina, en la que el capitán se despidió con un gol y dos asistencias durante la goleada 3 a 0 sobre Benín en el Estadio Monumental.



