“Sabés lo que te admiro”: el fanatismo del Indio Solari por Juan Román Riquelme y su extensa reflexión tras el título en el Mundial de Qatar

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El Indio Solari con Juan Román Riquelme en uno de los encuentros que tuvieron en 2018

Carlos Alberto Solari, el Indio, fue un poeta que le puso música a la vida de los argentinos en todas sus facetas. El fútbol, el deporte, no escapó a esta atmósfera. Sus canciones se convirtieron en himnos para los fanáticos, en temas motivacionales. Era un amor correspondido, porque el mítico cantante que murió este viernes a los 77 años también era un apasionado del fútbol, de Boca Juniors y, en particular, de Juan Román Riquelme.

Incluso decidió salir de su protocolar silencio personal en diciembre del 2023 para mandar un mensaje de apoyo a Riquelme mientras el ídolo afrontaba un problema judicial con las elecciones del Xeneize que poco después lo ratificarían como presidente. “Aló Román, habla Indio. Quería apoyarte. Porque te lo merecés y porque sé de tu honestidad y de tu capacidad. Y entonces quiero apoyarte en esta campaña desleal que te están haciendo. Bueno, vos sabés lo que te quiero y lo que te admiro. Y lo que te he admirado cuando eras jugador y que te admiro también por tu conducta al frente de lo que te toca en Boca. Y bueno, esto te lo digo aparte porque yo soy bostero”, le dijo por entonces en un audio que se difundió en un contexto de debate político en el club. Aquel respaldo se convirtió en el inicio del spot del ídolo durante su campaña para ser reelecto.

No fue la única vez que se involucró para acompañar a Riquelme. En la campaña del 2019, que lo tuvo a Román como candidato a vicepresidente, el Indio apareció también en el spot “volvé Román” y le dejó unas palabras: “Román, vos sabés lo que te quiero. Nunca vi un jugador mejor que vos y quiero que vuelvas a Boca a como dé lugar. Yo te califiqué como un artista y eso es lo que sos: un artista del fútbol. Volvé, Román”.

Solari se había definido como “bostero” en una nota con La Garganta Poderosa hace más de una década y había aclarado que veía “todos los partidos”, aunque por entonces detalló que no iba a la Bombonera porque era “fóbico”. En aquel encuentro del 2011, le preguntaron: “¿Te gusta Román?“. ”Uf, Román, shapó. Yo tengo dos camisetas firmadas por todo el equipo, pero para mí Román es un grande, un gran jugador», respondió.

“Miro fútbol, de acá y de allá. El Barcelona me llena los ojos, porque tiene grandes jugadores y tres que sobresalen, como Messi, Iniesta, y Xavi, pero allá juegan con otras libertades. No sé qué pasaría si jugara con Arsenal de Sarandí, porque acá se juega muy bravo”, había expresado en esa misma nota.

Incluso en la publicación “Recuerdos que mienten un poco” (memorias en conversaciones con Marcelo Figueras)», le dedicó un texto a Román: “Un artista, creo yo, casi desconociendo tal magnitud y aceptando con gratitud ser un músico popular, tiene el deber de cruzar la frontera del sentido común de la sociedad donde se manifiesta. Visitar esa tierra incógnita la veces que sea necesario para así observar la vida desde un estado de conciencia que escapa con paso rápido de las tradiciones, del legado de los muertos. Sus recompensas son la soledad, el viento recio y transitorio de la pasión y las borracheras provocadas por la belleza ocasional. Probablemente no consiga nunca que su destino sea nada más que el eco de sus deseos. Debe, entonces, ser lo suficientemente valiente como para que el temor no le impida a su apetito amoroso exponer lo que cree que debe expresar. Aceptará que su destino sea relativo pasajero y violento. Sus emociones, sus reflexiones y sus juicios personales, si no toma por asalto la esquiva belleza, no son nada. De lo extraordinario y extraño debe nutrirse su estilo (que nunca es neutral). Ahora bien, luego de todo este parloteo con el que he jugado a describir lo que no me es propio, recién ahora veo que una definición ejemplar y clara me llega para acabar con este intento en vano. Y digo entonces: UN ARTISTA ES ROMAN”.

La icónica foto de Solari y Riquelme abrazados es del 2018, cuando el hermano de Román retrató el encuentro de ídolos. “Ya he escrito mi mirada de cómo jugabas vos al fútbol, no soy técnico pero disfruté mucho del tiempo que jugaste, ni hablar las maravillas que te he visto hacer en el campo de juego. A mí me gustan los jugadores como vos, como (Zinedine) Zidane, son los que más me gustan. Te quiero sin conocerte mucho”, fue uno de los mensajes que le había mandado previamente para un proyecto documental sobre el ídolo de Boca que realizaba por entonces Sebastián De Caro.

El mito de la música nacional también decidió hablar sobre el título que la selección argentina de Lionel Scaloni conquistó a fines del 2022 en Qatar. “Vi una alegría generalizada. Reunió una multitud incomprensible. Un gentío demencial para nuestros parámetros, pero que también lo hubiese sido en cualquier otro lugar del mundo. Una magnitud épica y epopéyica. ¡No faltó ningún extra! Para mostrar una multitud parecida en El señor de los anillos, Peter Jackson tuvo que sacarle humo a las computadoras. (Ríe.) ¡Una locura!“, expresó en una charla con Marcelo Figueras, cuyo artículo fue publicado en El Cohete a la Luna. ”Me parece lindo, este quilombo. Me emocioné mucho, el otro día. Percibí la polenta de un grupo de pibes que tiene hambre de justificarse la vida, con objetivos claros. Así se puede. Porque estaban unidos. Un grupo humano que tenía un proyecto que alentaba desde las entrañas. Ahí tenés la clave. Si no hay emoción, no pasa nada», agregó en otro fragmento.

Le dedicó, también, unas palabras a Lionel Messi: “El “pecho frío” se comió el campeonato. Lo vi jugar con un alma invencible, delante de quien fuese. Tenía que ser el capitán, no sólo en términos futbolísticos, y se lo bancó. Y aun así fue dramático. A Messi no lo arruinó la fama. A mí me encanta Maradona, pero él hizo las cosas de otro modo: se subió al personaje, que terminó adquiriendo dimensiones monumentales. A Messi no lo veo así, pero me gustó que aceptase ser el capitán, que se pusiese más serio y fuese a gritarle al árbitro. ¡Que es lo que debe hacer un capitán!”.

En aquel extenso análisis de la Copa del Mundo, definió al Dibu Martínez como un “psicópata divino”. “Si no atajaba ese último tiro del partido contra Francia, se iba todo al carajo… ¿Viste lo que hizo con la mano (cuando le entregaron el premio Guante de Oro)? El jeque lo miraba… ¡No entendió nada, nunca, pobre!“.

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