
El papa León XIV no estará solo cuando aterrice en el Aeroparque Jorge Newbery el domingo 8 de noviembre por la tarde. Según pudo saber Infobae, alrededor de 150 personas formarán parte de la comitiva que acompañará al Pontífice durante su visita al país, entre integrantes del séquito oficial de la Santa Sede, periodistas internacionales y personal de apoyo.
Será una pequeña estructura itinerante que se moverá junto al Papa durante toda la gira que comenzará en Uruguay y terminará en Perú, y que incluirá desde algunos de los principales funcionarios de la Curia romana hasta responsables de comunicación, médicos, ceremonieros, miembros de seguridad, técnicos y decenas de corresponsales de medios de todo el mundo.
La Santa Sede confirmó que León XIV recorrerá Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre. La etapa argentina se extenderá del 8 al 11, con actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. El programa detallado todavía debe ser oficializado por el Vaticano: según fuentes eclesiásticas, esto sucederá entre el viernes 18 y el lunes 21 de septiembre, con un comunicado que precisará el tipo de avión en que se moverá el pontífice, los kilómetros recorridos y las actividades desde la salida de Roma hasta el regreso a la capital italiana.
¿Quiénes serán entonces las personas que llegarán con Robert Prevost al país en la que será la primera visita de un Papa desde 1987? Fuentes de la Santa Sede adelantaron a Infobae que para la etapa argentina serán unas 70 personas las que integrarán el denominado séquito papal, el núcleo oficial que acompaña a León XIV en sus desplazamientos internacionales. Durante la visita se hospedarán en un hotel contiguo a la Nunciatura Apostólica, sobre la avenida Alvear, donde el Papa tendrá su residencia durante la escala porteña.
El núcleo más cercano de los acompañantes de Robert Prevost estará integrado por sus dos secretarios personales: el peruano Edgard Iván Rimaycuna Inga, a quien conoce desde su etapa como obispo de Chiclayo y que se convirtió en su principal colaborador privado al llegar al Vaticano, y el sacerdote italiano Marco Billeri, incorporado como segundo secretario personal en septiembre de 2025. A ellos se suman los dos ayudantes de cámara que acompañan habitualmente al Pontífice en sus desplazamientos, Piergiorgio Zanetti, que ya cumplía esa función con Francisco, y Anton Kappler, exteniente de la Guardia Suiza incorporado este año al círculo personal de León XIV.
Otro de los nombres prácticamente permanentes en los viajes es el del sacerdote mexicano José Nahúm Jairo Salas Castañeda, responsable de la organización de los viajes apostólicos y encargado de coordinar la compleja maquinaria logística que precede y acompaña cada desplazamiento del Papa. Salas Castañeda fue quien encabezó las dos avanzadas vaticanas que ya recorrieron la Argentina para definir sobre el terreno itinerarios, sedes y necesidades operativas.
Junto con él suele viajar al menos un funcionario de la Secretaría de Estado destinado específicamente al apoyo de la organización y a la coordinación lingüística y diplomática. En distintas giras de León XIV esa función estuvo en manos de monseñores como Marc Yala Banorani Djetaba, mientras que para cada destino se incorporan funcionarios de las respectivas secciones lingüísticas. En el área de protocolo de viajes de la Secretaría de Estado otro nombre habitual es el de Melania Iermeri, una de las funcionarias que participó, por ejemplo, de la reciente gira española. La estructura general de protocolo de la Secretaría de Estado está encabezada por monseñor Javier Domingo Fernández González.
La atención sanitaria del Papa también tiene un nombre propio. En los últimos viajes acompañó a León XIV el médico Luigi Carbone, director de la Dirección de Sanidad e Higiene del Governatorato y archiatra pontificio. Carbone, que anteriormente fue uno de los médicos de referencia de Francisco, aparece de manera estable en las delegaciones del actual Papa y viaja junto al equipo sanitario preparado para responder ante cualquier contingencia.
También viajará el equipo encargado de la liturgia. Al frente está el arzobispo italiano Diego Giovanni Ravelli, maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias. Según las características de cada viaje lo acompañan distintos ceremonieros pontificios: durante las giras de este año estuvieron, entre otros, Ján Dubina, Krzysztof Marcjanowicz y Ľubomír Welnitz, además de funcionarios de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas.
La primera línea del Vaticano
Entre los integrantes del séquito viajará además buena parte de la primera línea política y diplomática de la Santa Sede.
El “número dos” del Vaticano, el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, encabeza habitualmente el equipo diplomático que acompaña a León XIV. Junto a él estará el sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, el arzobispo Paolo Rudelli, y el secretario para las Relaciones con los Estados y Organizaciones Internacionales, el arzobispo británico Paul Richard Gallagher, que cumple una función comparable a la de canciller vaticano. Los tres forman el núcleo político que aparece de manera prácticamente constante en los viajes internacionales del Papa.
En el área de comunicación, la gira tendrá además una novedad significativa: será el primer viaje internacional bajo la conducción de la mexicana María Montserrat Alvarado, que asumirá el 1 de noviembre como prefecta del Dicasterio para la Comunicación.
El núcleo de comunicación que acompaña habitualmente al Pontífice incluye al director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni; al director editorial de los medios vaticanos, Andrea Tornielli; al director de L’Osservatore Romano, Andrea Monda; y al vicedirector de la dirección editorial del Dicasterio para la Comunicación, Massimiliano Menichetti. Con ellos viajan técnicos de Radio Vaticana, operadores de Vatican Media, fotógrafos y personal encargado de producir y distribuir las imágenes oficiales de cada etapa. El fotógrafo papal, Simone Risoluti, estará junto a Prevost en cada paso que dé en suelo sudamericano.
Los hombres que cuidan al Papa
La seguridad constituye otra estructura propia dentro de la comitiva. La responsabilidad operativa recae sobre la Gendarmería Vaticana, cuyo comandante es Gianluca Gauzzi Broccoletti, uno de los hombres que con mayor frecuencia puede verse caminando a pocos metros del Papa durante sus desplazamientos públicos. Su segundo es Davide Giulietti, actual subcomandante del cuerpo.
La otra pata es la Guardia Suiza Pontificia, comandada por el coronel Christoph Graf. Para los viajes internacionales, un pequeño grupo de guardias acompaña al Papa vestido de civil. La selección y coordinación de ese contingente está en manos del vicecomandante Loïc Rossier, que explicó públicamente que en las giras al exterior la Gendarmería asume la conducción general del dispositivo mientras ambas fuerzas trabajan como un único equipo de seguridad vaticano.
Gauzzi Broccoletti y sus hombres serán además quienes coordinen sobre el terreno con las fuerzas de seguridad argentinas los movimientos del Pontífice, desde los traslados en auto hasta el contacto con las multitudes.
Con algunos nombres que cambian según cada destino, ése es el pequeño universo que se mueve permanentemente alrededor de León XIV: dos secretarios, dos ayudantes de cámara, el organizador de los viajes, diplomáticos, responsables de protocolo, médico, ceremonieros, comunicadores y un dispositivo propio de seguridad. Una estructura casi invisible para el público, pero que se repite cada vez que un Papa abandona Roma.
Entre otras tareas, ese grupo será el encargado de traer desde Roma la matrícula blanca con las letras rojas “SCV 1” —por Stato della Città del Vaticano— que identifica tradicionalmente al vehículo en el que se desplaza el Papa. En la Argentina, además, Toyota confirmó que preparará y donará dos unidades de la Hilux que serán adaptadas para trasladar a León XIV durante su estadía.
Los “ministros” que subirán al avión
Un capítulo aparte será el de los “ministros” que León XIV decida incorporar al vuelo. En el lenguaje vaticano son los prefectos de los distintos dicasterios de la Curia, y su elección permite muchas veces anticipar cuáles serán las prioridades pastorales y políticas de un viaje.
Saber qué jefes de dicasterio acompañarán al Papa será, por eso, una de las primeras pistas para interpretar el perfil que el Vaticano quiere darle a la visita argentina.
Una presencia considerada muy probable es la de la religiosa salesiana Alessandra Smerilli, prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, una suerte de “ministerio social” del Vaticano encargado de cuestiones que van desde la pobreza y las migraciones hasta el trabajo, la ecología, la salud y la paz. La reciente audiencia de León XIV con dirigentes sindicales, movimientos sociales y empresarios argentinos reforzó además las expectativas sobre el peso que tendrá la agenda social durante la visita. Del organismo fue miembro entre 2021 y 2025 el dirigente social argentino Juan Grabois.
También es altamente probable que viaje el prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el cardenal portugués José Tolentino de Mendonça, considerando que en los tres países de la gira sudamericana León XIV tendrá actividades vinculadas con universidades católicas.
Otra figura que podría acompañar al Papa es el arzobispo agustino español Luis Marín de San Martín, designado por León XIV en marzo como limosnero pontificio y prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, una de las áreas de la Curia con contacto más directo con situaciones de pobreza y vulnerabilidad.
Los periodistas que vendrán con León
A los funcionarios vaticanos se sumarán aproximadamente 75 periodistas de medios de todo el mundo, que serán seleccionados por el Vaticano.
El mismo día en que la Santa Sede anuncie el cronograma definitivo de la gira se abrirá formalmente el proceso para los medios interesados en obtener una plaza en el avión papal. La inscripción no garantiza el lugar: será la Sala de Prensa del Vaticano la encargada de seleccionar a los corresponsales que podrán acompañar a León XIV.
La condición será realizar el itinerario aéreo completo dispuesto por la Santa Sede, con salida desde Roma y regreso a la capital italiana, además de que cada medio deberá abonar la totalidad de los costos de los traslados y alojamientos, que se estiman cercanos a los 10.000 euros para toda la gira.
En su reciente viaje a España, por ejemplo, el Papa estuvo acompañado por alrededor de 80 periodistas de más de diez países. Ese grupo tendrá además una logística propia durante la estadía argentina. Según pudo saber Infobae, los periodistas que viajen en el avión papal serán alojados en un hotel sobre la avenida 9 de Julio, donde funcionará un centro de prensa exclusivo para el denominado Vatican Press Pool.
Será una estructura diferenciada de la que utilizarán los cientos de periodistas argentinos y extranjeros que se acrediten directamente para la visita, para quienes se montará otro centro de prensa en la Universidad Católica Argentina.
Los integrantes del vuelo papal tendrán además acceso a uno de los momentos periodísticos más esperados de cada gira: la tradicional conferencia de prensa que León XIV ofrece durante el vuelo de regreso a Roma.
El otro argentino que podría viajar en el avión papal
Entre los nombres que podrían incorporarse especialmente al séquito para la etapa argentina aparece finalmente el del cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y uno de los argentinos de mayor rango de toda la Curia romana. Su presencia todavía no está confirmada.
La composición definitiva de los dicasterios representados en el avión se resolverá en función del destino y del contenido del viaje. Por eso, cuando el Vaticano revele la lista de cardenales, prefectos y funcionarios que acompañarán a León XIV, sus nombres ofrecerán también una primera lectura de cuáles serán los temas que el Papa buscará privilegiar durante su paso por la Argentina.
A menos de dos meses del viaje, las señales empiezan a acumularse: diplomacia y protocolo, comunicación, seguridad, educación y, cada vez con mayor claridad, una fuerte dimensión social.
Detrás de León XIV aterrizará así en Buenos Aires una estructura de alrededor de 150 personas que permitirá que durante tres días el centro operativo de buena parte del Vaticano se traslade, literalmente, a la Argentina.



