Con vistas a exhibir un plan político de largo plazo, Karina Milei y los primos Menem están decididos a ganar al menos una gobernación provincial el año que viene y, de máxima, jugarán a imponer caciques mileistas en cinco distritos.
Así como en 2025 el lema político estratégico principal de la hermana de Javier Milei fue “pintar el país de violeta” con candidatos y presencia partidaria en todas las provincias, el año que viene el plan por excelencia es la reelección de Javier Milei y empezar a tener presencia en los ejecutivos del interior.
Por ahora no hay provincias violetas y la Secretaria General quieren mostrar que sus intenciones políticas son “serias”. Además de proyectar mayor fuerza en el Congreso en adelante y de la promesa de imprimirle un sentido estratégico liberal a esas tierras.
A la hora de las especulaciones sobre un avance en el interior cuentan un sinnúmero de factores y condiciones. Principalmente necesitan Milei llegue fuerte y con expectativa a la reelección para que su figura impulse, o arrastre, a los escasamente conocidos líderes locales. Atado a este punto, precisan que ninguna de las provincias donde quieren pisar fuerte contra la fuerza política oficialista local adelante las elecciones. Así, desde la mesa política nacional observan atentos las señales de los gobernadores sobre sus intenciones de desdoblar los comicios de los nacionales y resisten estos planes.

En Las Fuerzas del Cielo algunos se sienten poco optimistas sobre la idoneidad de los potenciales candidatos en el interior. Tanto con respecto a que sean figuras dignas de competir, como de generar armados serios. En el karinismo, en cambio, se muestran confiados, y buscarán controlar desde Buenos Aires esas disputas por el poder local.
La provincia de Buenos Aires es el botín mayor y a la vez, el bastión donde se ven más fuertes. Junto con la Ciudad, es el distrito donde pusieron mayor énfasis desde que Milei empezó a perfilarse como candidato a diputado, en 2021. Y donde tienen al -eventual- candidato más fuerte, Diego Santilli, que competiría desde su nuevo rol como jefe de Gabinete, controlado por Karina Milei y acompañado por Sebastián Pareja (si bien el referente del PRO aparece como número puesto, el operador karinista y diputado nacional aún no termina de soltar sus intenciones de competir).
Las otras son Tierra del Fuego, gobernada por el opositor Gustavo Melella, con el senador nacional de LLA Agustín Coto, que aún duda de querer postularse, y donde el diputado Santiago Pauli también se perfila como candidato. Jujuy, con el también senador Ezequiel Atauche. Y Córdoba, con Gabriel Bornoroni, titular del bloque violeta en Diputados, muy cercano a Karina Milei, que trabaja en tándem a diario con Martín Menem. También, Chubut, con César Treffinger, otro armador de Karina Milei, que ya fue candidato a gobernador en 2023 con el sello Partido Independiente de Chubut (PICH).
Salta no está decidida. Pero en cualquier caso la candidata sería Emilia Orozco, que tiene buena relación con Las Fuerzas del Cielo pero responde en última instancia a Alfredo Olmedo. Los caputistas creen que la joven referente, diputada nacional, tiene chances serias. Los karinistas no le ponen tantas fichas, pero no le cierran la puerta. Su futuro político dependerá de las ganas -de todas las tribus- de respetar un pacto de no agresión con el gobernador pseudo peronista dialoguista Gustavo Sáenz.
Tucumán también es un misterio, y dependerá de la evolución de la relación con el también justicialista, aliado, Osvaldo Jaldo. El candidato violeta estaba en disputa en una interna de larga data. Pero en principio, dicen en el karinismo, ya le “bajaron el pulgar” a Lisandro Catalán, ex número 2 del eyectado Guillermo Francos. Según aseguran en la mesa política nacional, no gustó el tipo de recorridas que hizo en tierras tucumanas, donde lo vieron en modo “peronista”. De todas formas, no todo está dicho, y en el entorno del ex funcionario nacional aseguran que siguen en carrera y que no recibieron señales de lo contrario.
En lugar de Catalán jugarían Federico Pelli o Gerardo Huesen. Y ven más al segundo que al primero. A Pelli, en realidad, lo ven mejor para disputar la intendencia de la Capital.
Jujuy, donde gobierna el radical Carlos Said, y Neuquén, donde manda el líder local aliado al PRO, Rolando Figueroa, aparecen en gris en el mapa de intenciones de Karina Milei, y hoy los armadores vislumbran también un escenario donde se pacte no competir por la gobernación pero sí para disputar la intendencia capitalina.
Estas discusiones tienen lugar puertas adentro, en lo más alto de la cúpula, y Karina Milei se guarda las cartas frente a los gobernadores. Por lo pronto, las conversaciones con los referentes locales están muy verdes, y no hay visitas previstas a las provincias. Ni de Milei, que por ahora se enfoca en el plano internacional regional. Ni de Karina Milei, que sólo tiene previsto ir a Chaco por una visita institucional, de gestión, para debatir los efectos del fenómeno El Niño.
También iba a ir a Catamarca esta semana, pero la proyección de un fuerte temporal se lo impediría. En cualquier caso, no tienen apuro por viajar al interior. A priori, deslizan, no sirve de nada para generar apoyos para eliminar o suspender la PASO, la única prioridad hoy en la agenda de la hermana de Javier Milei.



