Los gestos de Icardi ante los ojos de la China Suárez que dispararon las especulaciones sobre su futuro

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El Galatasaray consolidó su liderazgo en la Süper Lig turca tras ganarle 3-0 el clásico al Fenerbahçe en Estambul. Así, aumentó a siete puntos la diferencia sobre su escolta cuando solo restan tres jornadas para el final del certamen. Mauro Icardi fue al banco de suplentes e ingresó en el segundo tiempo. No infló la red, pero su imagen no pasó inadvertida ni antes, ni durante ni después del encuentro, sobre todo en el festejo colectivo.

El partido se resolvió prácticamente antes del descanso, después de que Anderson Talisca fallara un penal para Fenerbahçe a los 15 minutos, acción clave que marcó el rumbo del encuentro. Posteriormente, Victor Osimhen abrió el marcador a cinco minutos del entretiempo, tras una asistencia de Mario Lemina. En el complemento, un tanto de Lucas Torreira fue anulado por fuera de juego y, minutos después, el arquero Ederson recibió su segunda amarilla, empujó al árbitro con la cara y golpeó la pantalla del VAR al retirarse, una escena que selló el descontrol del equipo visitante.

El ingresado Mert Günok no logró atajar el penal ejecutado por Baris Alper Yilmaz, quien celebró su partido 200 con el club al marcar el 2-0. En tiempo añadido, el uruguayo Torreira estableció el 3-0 definitivo tras un rebote en un córner servido por Lang. De este modo, el Galatasaray quedó en la puerta de un nuevo campeonato, mientras el Fenerbahçe ve el título alejarse.

Icardi, de 33 años, sabe que es posible que esté viviendo sus últimas semanas en el club en el que cosechó cinco títulos. Su contrato vence el 30 de junio y no recibió una oferta formal de renovación. Además, viene siendo blanco de las críticas porque, luego de la lesión que sufrió a fines de 2024, y de la larga rehabilitación, aún no consiguió su mejor nivel. Esta temporada, acumula 45 partidos, en los que anotó 16 goles y regaló dos asistencias. Son números interesantes, pero su incidencia disminuyó tras el desembarco de Osimhen.

A lo largo de la jornada, hubo varias señales que se asemejan a una lenta despedida e incluso fueron interpretadas así por los aficionados y los medios turcos. Antes del cotejo, Icardi, a pesar de ser suplente, salió al césped y se quedó un largo rato observando las tribunas, con un dejo de nostalgia.

En la platea, estuvo su pareja, la China Suárez, quien fue filmada saliendo del estadio, con una sonrisa en los labios. Tras el rutilante triunfo, los jugadores rodearon el círculo central del campo de juego y, en el centro, se ubicó el capitán Icardi. El atacante ex PSG e Inter mostró tres dedos de la mano (en alusión al resultado) y manejó la celebración como un director de orquesta.

El triunfo le permitió al Galatasaray dejar atrás la eliminación de la Copa de Turquía ante el Gençlerbirliği, que había aumentado las tensiones con el público y también las internas, sobre las figuras y el entrenador Okan Buruk, quien según la prensa local ya había declarado prescindible al argentino en el mercado de diciembre, pero la dirigencia optó por retenerlo ante el temor por la presión de los hinchas, para quienes es un ídolo.

El festejo del plantel en el vestuario, con Icardi en el centro de la escena (Cuenta de X de Galatasaray)

Con la ficha en su poder a partir de junio, el nombre de Icardi ya atrajo el interés de clubes como Juventus, Milan, Napoli, Elche, Oviedo y el América de México. Mientras, sigue disfrutando de grandes victorias, como la que su equipo logró ante el Fernerbahce.

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