Le recriminó a su rival que lo encerró y se agarraron a golpes: la insólita pelea en una carrera de motos que dio la vuelta al mundo

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En una noche que combinó velocidad, fricción y controversia, el duelo entre Josh Pickering y Kyle Howarth en la Premiership KO Cup del speedway británico terminó desbordando los límites de la pista y derivó en un enfrentamiento físico que obligó a intervenir a autoridades y miembros de ambos equipos.

El episodio tuvo lugar en Leicester, Inglaterra, durante la novena manga de la competencia, cuando una maniobra agresiva durante el evento encendió la chispa. Según lo reconstruido por el diario The Sun, el contacto entre ambos pilotos generó reclamos inmediatos mientras aún circulaban, dejando en evidencia el nivel de tensión acumulada en la carrera de speedway, modalidad de motociclismo de velocidad sobre tierra muy popular en Gran Bretaña.

La situación no se disipó con la bandera a cuadros. Ya en la zona de boxes, el cruce verbal escaló rápidamente hasta convertirse en una pelea a golpes. Pickering, representante australiano de Sheffield, protagonizó una reñida lucha con Howarth, piloto local de Leicester.

La escena, calificada como “vergonzosa” por el medio británico, requirió la intervención directa de oficiales y colaboradores para separar a los corredores.

La discusión entre los corredores

Tras intercambiar palabras, la discusión desembocó en una pelea a puñetazos que requirió la intervención de los jefes de equipo y oficiales para separarlos. El propio Pickering relató: “Adelanté a Kyle una vez y luego volví a derrapar y él me mostró su rueda. Ese fue mi error, puedo asumirlo. Se me acercó un poco, pero le dejé la puerta abierta de par en par. En la siguiente vuelta, en la primera curva, se metió de lleno en el lateral de la moto. Mientras íbamos por la recta trasera y luego por la tercera curva, él simplemente siguió presionándome. Me empujó hasta el airbag”.

Tras la carrera, Pickering se acercó a Howarth y le recriminó su actitud en pista, desencadenando la pelea. “Estoy totalmente a favor de las carreras buenas, justas y reñidas. No hay necesidad de conducir como un maldito idiota. Todos necesitamos volver a casa sanos y salvos. No hay razón para comportarse como un imbécil. Me disponía a marcharme y él empezó a insultarme. Salté de mi moto y le dije: ‘¿Cuál es tu puto problema?’ Hablamos al final de la reunión. No hay odio, pero no es mi amigo, ni mucho menos.”

Ninguno de los dos pilotos recibió una sanción inmediata por parte del árbitro Phil Griffin, aunque el caso fue remitido a la Oficina de Control de Speedway para que determine si corresponde aplicar medidas adicionales.

El entrenador de Leicester, Stewart Dickson, no ocultó su sorpresa ante lo ocurrido: “Simplemente pensé que la carrera fue muy dura. Cuando vi a Josh Pickering acercándose a hablar con Kyle después de la carrera, no estaba del todo seguro de si iba a interrogarlo o si simplemente se iban a reír y bromear sobre lo dura que había sido la carrera. La verdad es que me sorprendió bastante cuando la cosa pasó a los puñetazos. No estaba muy seguro del motivo. Después de eso, la cosa se puso un poco tensa. Sin duda, animó la carrera”.

Dickson subrayó el riesgo inherente al speedway: “La lucha libre y el hockey sobre hielo siempre están llenos de peleas y agresiones, lo que genera una atmósfera sensacional. Lo único es que las carreras en pista son mucho más peligrosas. Siempre y cuando no se vuelvan a cruzar los límites con Kyle y Josh.”

El coach insistió en que la disputa debe cerrarse: “No queremos que haya rencillas ni venganzas, porque eso puede salirse de control y terminar muy mal. Conociendo a las personas involucradas, creo que Kyle y Josh se darán la mano cuando se les pase el enfado. Eso espero.”

A pesar de la tensión, ambos pilotos volvieron a enfrentarse en dos ocasiones más a lo largo del evento, sin que se repitieran los incidentes. Su entrega absoluta y carácter indomable los distingue como referentes de la categoría: “Son conocidos por ser valientes al cien por cien y darlo todo. Son duros pero justos. No ocultan sus emociones. Fue simplemente un choque entre dos tipos duros que lo dieron todo y no cedieron ni un ápice. Eso fue lo que provocó el altercado después de la carrera. Es pura pasión, y eso nos encanta. ¡Vaya si encendió al público!”, agregó.

La ovación más rotunda de la noche fue para Howarth, reflejando el sentir de la afición sobre lo vivido: “A los aficionados les encanta. Pero hay un límite que no queremos cruzar”.

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