La expectativa sobre el posible regreso de la Fórmula 1 al país crece al tiempo que avanza la importante reforma estructural del Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez para recibir a la élite del deporte motor. Mientras se llevan a cabo las charlas con la FOM (Fórmula One Management, dueña de los derechos de la categoría), Franco Colapinto volvió a ser consultado sobre una carrera en tierras albicelestes y expresó su emoción en la antesala del Gran Premio de Países Bajos, que se metió en el calendario hace algunos años por la irrupción de Max Verstappen.
Al ser consultado sobre cómo se sentiría si hubiera una carrera en su país, el pilarense de Alpine reflejó su ilusión de correr frente a su gente. “Sería un sueño hecho realidad. Creo que es una de las cosas con las que más sueño: tener una carrera en Argentina y contar con todo el apoyo de la gente que siempre me ha empujado y ha disfrutado viéndome correr y animándome. Pero verlos allí, en el circuito, será increíble. Sin duda, será un sueño. Sé que están trabajando muy duro y esforzándose al máximo para que esto se haga realidad y para terminar también el circuito”, comentó el joven de 23 años.
En esta misma línea, Colapinto, quien en las próximas semanas se podría confirmar su continuidad en Alpine, puntualizó en cómo sería un Gran Premio en Argentina: “Estoy muy ilusionado con ello. Espero que se haga realidad en el futuro, en un futuro próximo, ojalá, y que todos podamos disfrutar de una carrera en Argentina. Será una experiencia increíble para todos: para los pilotos, para los equipos y para los aficionados. Son muy apasionados. Les encanta el automovilismo y creo que será un fin de semana increíble”.

El nuevo trazado del Gálvez de 4,9 kilómetros y 15 curvas llevaría el nombre de Juan Manuel Fangio si se concreta el Gran Premio de la Ciudad de Buenos Aires de F1, denominación que también tendría el evento del MotoGP, de acuerdo a lo adelantado por Infobae. El objetivo inmediato es alcanzar la homologación Clase A de la FIM y Grado 2 de la FIA en febrero, un estándar que habilita cualquier categoría salvo la F1.
El director ejecutivo de FOM, Stefano Domenicali, sigue los trabajos del autódromo y recibe reportes actualizados. El ex jefe de Ferrari analiza a Buenos Aires como alternativa para 2027 si persiste el conflicto en Medio Oriente, una situación que este año ya provocó la postergación de Bahréin, que se correrá en Malasia, y la cancelación de Arabia Saudita. Ese escenario también podría afectar a Qatar y Abu Dhabi, que serían reemplazadas por Portimao e Imola.
Si la crisis en Medio Oriente cede, el panorama para la ciudad se vuelve más complejo. El calendario actual tiene 24 fechas, seis de ellas en América, y todos esos Grandes Premios cuentan con contratos de mediano o largo plazo: Miami hasta 2041, Canadá hasta 2035, Brasil hasta 2030, Austin hasta 2034, Las Vegas hasta 2037 y México hasta 2028. Esa estructura deja una ventana más clara a partir de 2029, salvo que FOM agregue una nueva cita en América o acepte incorporar a la Argentina cuando venzan otros acuerdos, como los de Singapur y Portugal en 2028. El vínculo con Japón termina en 2029 y el resto se extiende desde 2030 en adelante.
Según averiguó Infobae, Buenos Aires reúne cinco cartas a favor en la competencia con otros cuatro países. La primera es su condición de gran capital, un perfil urbano que FOM prioriza. La segunda es el impacto del fenómeno Franco Colapinto, cuyo road show reunió a 600.000 personas en Palermo. La tercera pasa por la tradición automovilística argentina y por ser la tierra de Fangio, quíntuple campeón mundial.
La cuarta ventaja es de calendario: la carrera podría ubicarse antes o después del Gran Premio de Brasil, que se disputa en noviembre. La quinta es logística: un representante de un equipo histórico de F1 ya evaluó el lugar, su capacidad hotelera y las comodidades para equipos y FIA. En ese esquema, Puerto Madero aparece como base para alojar a las escuderías y para organizar actividades en la semana previa. También pesa su conexión con la Autopista 25 de Mayo, cuyo carril de Metrobus sería destinado al traslado exclusivo de los equipos.
Esos argumentos compiten con las propuestas de Tailandia, que comprometió USD 1.230 millones, con el interés de Sudáfrica y Corea del Sur, y con la irrupción de Ruanda, sede de la gala de la FIA en 2024. Frente a una eventual vuelta de Alemania, promovida por Mercedes y Audi, Hockenheim tiene Grado 1 pero necesitaría obras para quedar en condiciones óptimas.
Argentina organizó 20 Grandes Premios puntuables de Fórmula 1 entre 1953 y 1960, salvo 1959, entre 1972 y 1981 y entre 1995 y 1998, todos en Buenos Aires. El país no aparece en el calendario desde el 12 de abril de 1998, cuando Michael Schumacher ganó con Ferrari, y el canon anual para la F1 ronda los 40 millones de dólares en contratos de cinco años, con una inversión prevista bajo esquema público-privado.
La futura pista para una eventual vuelta de la categoría tendrá 4.900 metros, 15 curvas, nueve a la derecha y seis a la izquierda. El ancho será de 18 metros en la recta principal y de 12 en el resto del circuito, con una velocidad máxima estimada de 340 km/h, promedio de 225 km/h y una vuelta calculada en un minuto y 18 segundos.
La recta opuesta superará los 900 metros y la nueva horquilla tendrá un peralte de 10 grados. También se construyen 32 garajes de siete metros de frente en un nuevo edificio con áreas técnicas bajo una torre de control, con 12.047 m2 cubiertos y 6.214 m2 descubiertos como mínimo; para la F1, esa estructura requerirá una segunda planta.



