
El cuadro femenino de Roland Garros ya tiene a sus protagonistas para una de las finales más inesperadas de los últimos años. La rusa Mirra Andreeva y la polaca Maja Chwalinska ganaron este jueves sus respectivos encuentros de semis y arrojaron una primera certeza: el sábado habrá una campeona debutante en los Grand Slam.
Lo ocurrido este jueves retrata a la perfección el carácter imprevisible que tuvo esta edición, un signo presente también en el main draw de varones. Andreeva y Chwalinska definirán el título en una final inédita, tras eliminar a varias de las principales favoritas del torneo.
La primera en sellar su clasificación fue la rusa de 19 años, que exhibió una vez más los argumentos que la transformaron en una de las principales figuras emergentes del circuito WTA: derrotó con contundencia a la ucraniana Marta Kostyuk por 6-1 y 6-3, en apenas una hora y 16 minutos de juego.
La victoria tuvo un valor adicional para la actual número 8 del mundo, ya que logró vencer por primera vez a una rival que la había superado en los dos enfrentamientos anteriores de la temporada. La pupila de Conchita Martínez llegó a París como una de las principales candidatas tras una temporada en la que confirmó las expectativas generadas desde su irrupción en el circuito.
Andreeva dominó desde el inicio sobre el court Philippe Chatrier. Tomó rápidamente una ventaja de 4-0 en el primer set y nunca permitió que Kostyuk (15° del ranking WTA) encontrara comodidad en el partido ni pudiera lastimar con la derecha, su principal arma.
Con un tenis agresivo y una notable solidez mental, la rusa alcanzó la primera final de Grand Slam de su carrera y se transformó en una de las finalistas más jóvenes del siglo XXI en un Major.
La segunda semifinal tuvo como protagonista a la gran sorpresa del torneo. Chwalinska, actual número 114 del ranking mundial y procedente de la qualy, derrotó a la talentosa rusa Diana Shnaider (24°) por 7-6 (4) y 6-4 para sumar otro capítulo dorado a una de las campañas más impactantes de los últimos años en Roland Garros.
La polaca de 24 años llegaba sin antecedentes de peso en torneos de Grand Slam, y en París está jugando el mejor tenis de su vida. Encadenó nueve triunfos consecutivos entre la qualy y el cuadro principal, convirtiéndose en la primera jugadora surgida de la clasificación en alcanzar la final femenina de Roland Garros en la Era Abierta.
Frente a Shnaider, Chwalisnka volvió a exhibir el tenis creativo que la llevó hasta esta instancia. Variaciones constantes, drops, cambios de ritmo y una enorme valentía fueron las claves para superar un partido muy parejo que se resolvió por detalles. Tras concretar el match point, la ganadora celebró emocionada una clasificación que parecía imposible apenas dos semanas atrás.
La final enfrentará a dos perfiles completamente distintos. De un lado estará Andreeva, una de las mayores promesas del tenis mundial y llamada a dominar el circuito en el futuro cercano. Del otro aparecerá Chwalinska, la revelación del torneo, una jugadora que llegó desde la fase previa y que protagonizó una de las historias más sorprendentes de la temporada.
Roland Garros tendrá una nueva campeona. Y también una final que pocos hubieran imaginado al inicio del torneo, pero que resume a la perfección el espíritu de una edición marcada por las sorpresas, las irrupciones jóvenes y los nuevos nombres que buscan escribir su lugar en la historia grande del tenis.



