La despedida de Didier Deschamps al frente de la selección de Francia se selló con una derrota ante Inglaterra, que se impuso por 6-4 para quedarse con el tercer puesto del Mundial 2026. El partido no solo dejó goles y emociones, sino un cierre marcado por el repaso de un ciclo que transformó a Les Bleus en los últimos 14 años.
El duelo, celebrado tras la caída de Francia en semifinales ante España, mostró a una selección volcada al ataque en la segunda mitad, aunque insuficiente para revertir una primera parte muy decepcionante, ya que los ingleses se marcharon 4-0 al entretiempo. “Fue una primera parte terrible. Hubo una reacción; era inevitable, dada nuestra capacidad para hacer bien las cosas. Tuvimos dos ocasiones para empatar 4-4. Después, nos volcamos un poco más al ataque: ese es nuestro estilo. Por desgracia, no lo conseguimos, pero la culpa es mía; probablemente tampoco hice lo necesario durante la primera parte”, reconoció el entrenador en diálogo con M6.
La selección inglesa, liderada por un hat-trick de Bukayo Saka y goles de Declan Rice, Ezri Konsa y Jude Bellingham, impuso su ofensiva frente a los tantos de Kylian Mbappé (doblete), Bradley Barcola y Ousmane Dembélé para Francia. El espectáculo de goles sirvió como telón de fondo para la partida de Deschamps, quien a sus 57 años dejó el banco galo tras casi tres lustros.
El técnico francés no esquivó la autocrítica: “Aun así, al menos ofrecimos una actuación digna, aunque la derrota duela. Obviamente, habría sido mejor terminar terceros. Nos habíamos marcado un objetivo. Logramos bastantes cosas positivas. Fallamos contra España, y ellos jugaron muy bien contra nosotros. Así que no todo es negativo”, expresó.
El partido también fue una radiografía del futuro francés. Deschamps enfatizó: “Está claro que hay un grupo con auténtica calidad futbolística. Y hay bastantes jugadores jóvenes que seguirán progresando. Aquí hay un potencial real para seguir cosechando resultados muy buenos. A nivel personal, ha sido una experiencia maravillosa con ellos”.
El recorrido de Francia en el Mundial incluyó victorias sobre Senegal (3-1), Irak (3-0), Noruega (4-1), Suecia (3-0 en dieciseisavos), Paraguay con un triunfo 1-0 en octavos, y Marruecos (2-0 en cuartos) hasta encontrar el freno español en semifinales. La Roja se impuso por 2-0 en semifinales y sepultó las aspiraciones francesas de levantar otro trofeo.
La eliminación dejó secuelas en el vestuario. Según L’Équipe, varios futbolistas identificaron a Deschamps como responsable de la derrota ante España, señalando especialmente la permanencia de Tchouaméni entre los titulares y la sustitución de Rabiot en el descanso. El malestar creció porque el entrenador mantuvo el mismo esquema durante la segunda parte, limitándose a cambios de jugador por jugador sin alterar el planteamiento táctico.
En pleno entretiempo, Ousmane Dembélé intervino en el vestuario y, de acuerdo con el medio francés, cuestionó la manera en que el equipo presionaba al rival. Su intervención provocó incomodidad en parte del grupo, evidenciando el desgaste interno tras años de convivencia.
Deschamps asumió la dirección de Francia en 2012 y, desde entonces, sumó títulos como el Mundial 2018 y la Nations League 2020/21, además del subcampeonato en Qatar 2022. “Las ocho semanas que pasamos juntos desde el inicio de la preparación fue algo precioso. Eso también forma parte de la experiencia. Existe la decepción, por supuesto, en cuanto al resultado deportivo. Pero creo que también tuvimos la oportunidad de crear momentos emotivos, y millones de franceses pudieron compartir esas emociones. Naturalmente, hay decepción. Nosotros también la sentimos. Pero así es el Mundial; es maravilloso. No hay nada mejor”, compartió el entrenador.
En sus palabras finales, Deschamps agradeció al cuerpo técnico y a los jugadores: “No hay nada más hermoso en la vida profesional que vestir esta camiseta. Yo la llevé durante 25 años”, afirmó. “Soy muy consciente —dado todo lo que la selección francesa ha significado en mi vida— de que todo lo bueno tiene un final. Sé que voy a echar de menos al equipo”.
El rival de Francia en este último partido también llegaba cuestionado. Inglaterra, bajo la dirección de Thomas Tuchel, había recibido críticas por su planteamiento frente a Argentina en semifinales, especialmente por la decisión de defender la ventaja con el ingreso de jugadores defensivos. La Albiceleste, finalmente, accedió a la final tras imponerse 2-1, relegando a los ingleses al duelo por el tercer puesto.
En el repaso, Deschamps insistió en la resiliencia del grupo francés: “Gracias al orgullo y a la determinación, haciendo las cosas mejor, logramos darle la vuelta a una situación que parecía casi imposible. Fue un partido espectacular y con muchos goles; tenemos esa capacidad. Obviamente, hay jugadores jóvenes de primer nivel que seguirán progresando. Así que el equipo tiene lo necesario para mantenerse en la cima del fútbol mundial”.



