La actual esposa de Daniele De Rossi adoptará a la primera hija del futbolista: la dolorosa historia detrás del acto de amor

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Sarah Felberbaum compartió que decidió adoptar a Gaia, la hija mayor de Daniele De Rossi

La nueva etapa de Daniele De Rossi como entrenador obligó a su familia a reorganizar la vida cotidiana entre Génova y Roma. Mientras el exfutbolista trabaja lejos de la capital italiana, su esposa, Sarah Felberbaum, permanece allí con sus hijos Olivia y Noah para sostener sus rutinas escolares. En medio de esa distancia, la actriz confirmó una decisión que modifica formalmente la estructura familiar: iniciará los trámites para adoptar a Gaia, la hija mayor de De Rossi.

La adopción de Gaia responde a una decisión personal de la joven de 21 años, aceptada por Sarah Felberbaum. La actriz explicó a la revista semanal F que el procedimiento requiere que ella presente la solicitud correspondiente. Gaia nació de la relación entre De Rossi y Tamara Pisnoli, primera esposa del exmediocampista, pero Felberbaum forma parte de su entorno desde 2011, cuando comenzó su relación con el exjugador. La pareja se casó en 2015 y luego tuvo dos hijos, Olivia, de doce años, y Noah, de diez.

“Sí, es cierto. No hablé de ello, y luego la noticia salió a la luz en un sitio web de cotilleos. Gaia tiene 21 años, fue su decisión y yo la acepté. Sin embargo, los trámites legales exigen que el adoptante presente la solicitud ”, reveló Sarah Felberbaum a F. La declaración expuso la importancia que Gaia le asignó al vínculo con la actriz y confirmó que será la actriz quien deberá realizar el paso legal para avanzar con el pedido. La decisión representa un reconocimiento jurídico de una relación familiar que se desarrolló durante más de una década, desde que la actriz se unió a De Rossi después de la separación del exfutbolista y Pisnoli.

El exfutbolista junto a su actual esposa y su hijo (Crédito: The Grosby Group)

La relación entre De Rossi y Pisnoli comenzó antes de que el exjugador conociera a Felberbaum. Ambos se casaron en mayo de 2006 y tuvieron a Gaia al año siguiente, aunque el matrimonio duró menos de tres años y llegó a su fin en 2009. Tiempo después, De Rossi inició su vínculo con la actriz, quien se convirtió en su actual esposa y madre de sus dos hijos menores.

La llegada de De Rossi a Génova para asumir una nueva experiencia como entrenador alteró la organización de la familia. Felberbaum optó por continuar en Roma con Olivia y Noah para garantizar la continuidad escolar y cotidiana de los niños, mientras su esposo desarrolla su trabajo fuera de la capital. La actriz reconoció que ese cambio tuvo un impacto emocional durante las primeras semanas: “Para mí, todo empieza en septiembre, cuando comienzan las clases, y este año escolar me ha obligado a afrontar muchos pequeños cambios: la distancia de Daniele, encontrarme sola en casa con los niños, la inseguridad, el miedo… todo recaía sobre mis hombros”.

Felberbaum también describió esa etapa como un proceso de transformación personal. “Nunca he hablado de ello, pero estoy pasando por una transformación. Y he decidido que es bueno compartirlo. Soy una persona instintiva; mis publicaciones surgen espontáneamente”, añadió. La actriz ya había compartido reflexiones sobre ese período en sus redes sociales, donde habló de una nueva etapa acompañada por emociones difíciles. A pesar de esa exposición ocasional, dejó en claro que busca preservar su intimidad y la de su familia. “Yo prefiero una relación cerrada, muy cerrada”, aclaró en comparación al personaje Ilenia que interpretó en la segunda temporada de la serie Maschi veri, que trata de una mujer que mantiene una relación abierta con su pareja.

El entrenador mantiene su cargo en Génova en la Serie A (REUTERS/Vincenzo Livieri)

La distancia con De Rossi no fue el único hecho que alteró la vida de Felberbaum. La actriz también atravesó la muerte de su padre, ocurrida tres meses antes de la entrevista, cuando él tenía 96 años. La pérdida se produjo en un momento en el que ya debía asumir una nueva rutina junto a sus hijos, por lo que reconoció que la situación hizo más difícil la adaptación a la ausencia diaria de su esposo. “Tuve que reorganizar mi vida. Desafortunadamente, perdí a mi padre hace tres meses. Nunca había sentido tanto dolor ”, confesó. El duelo se sumó a la reorganización familiar y al proceso de adopción de Gaia, que ahora concentra una parte relevante de sus decisiones personales.

La historia de Gaia estuvo ligada, además, a las dificultades judiciales que atravesó su madre. Pisnoli fue condenada por el secuestro y la extorsión del empresario Antonello Leffi en 2014. El denunciante afirmó que un grupo de ocho personas lo abordó en un bar y lo trasladó en un Mercedes Benz a una casa de la familia Pisnoli, donde sufrió el robo de un reloj valuado en 8 mil dólares y 1.000 dólares en efectivo. Leffi denunció que, tras un pedido de pago por el rescate, fue arrojado a la calle bajo amenazas para que guardara silencio. Aunque Pisnoli negó el vínculo con el hecho, la Justicia italiana la encontró culpable y le impuso una condena de seis meses bajo prisión domiciliaria, seguida por libertad condicional.

Daniele De Rossi junto a su ex mujer, Tamara Pisnoli (izquierda) y su actual pareja, Sarah Felberbaum (derecha)

Los problemas judiciales de Pisnoli se trasladaron al pedido de custodia de Gaia realizado por De Rossi. El exfutbolista había obtenido el visto bueno de la Justicia italiana para tener a su hija bajo su cuidado, una situación que ayudó a explicar el final de su paso por Boca Juniors. El exmediocampista se retiró en 2019 luego de jugar siete partidos con la camiseta xeneize, entre ellos el empate 0-0 ante River Plate en el Monumental. También marcó un gol en su debut frente a Almagro por la Copa Argentina y acumuló 432 minutos en el club argentino, antes de anunciar que dejaba tanto a Boca como al fútbol profesional.

En aquella conferencia de prensa, realizada en el complejo Pedro Pompilio, De Rossi explicó que necesitaba regresar a Italia para acompañar a su hija. “Me despido de Boca y del fútbol, es una decisión definitiva”, aseguró el italiano. Luego profundizó: “Siento la necesidad de acercarme a mi hija y a mi familia. Yo la extraño y ella me extraña. No hay nada atrás”. El campeón del mundo con Italia en Alemania 2006 insistió: “No quiero entrar en detalles. A los 14 años una nena necesita a su padre cerca. Ella no corre peligro, no tengo que ir a salvarla”. Por último fue concluyente: “No necesito ayuda, necesito volver a mi casa (…) Acá estoy muy lejos y es difícil”, había dicho.

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