l gobierno de Javier Milei se vio obligado a revisar los planes de recibimiento a la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026 a raíz de la voluntad del plantel campeón del mundo en 2022. El anuncio presidencial del feriado nacional —condicionado desde el inicio a la voluntad del plantel— debió ajustarse luego de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se comunicara con un interlocutor del entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para notificar que no hay ánimo para los festejos.
“Los jugadores tomaron la determinación por la derrota. Por lo menos hasta ahora no hay festejos. El Gobierno retomará la agenda de actividades a partir del martes”, aclararon fuentes oficiales.
Con el correr del día, el Gobierno notificaría la determinación a través de un comunicado de prensa que preparan por estas horas. La idea es ordenar la comunicación hacia la sociedad, sobre todo en función del anunciado feriado nacional, que no tendría lugar, pero también internamente.
No obstante, la administración libertaria prepara un recibimiento protocolar en el Aeropuerto de Ezeiza para la llegada del plantel reducido, con algunas bajas como la del capitán Lionel Messi y su compañero Rodrigo De Paul, que viajarán a sus clubes sin previa escala en el país.
Sin la presencia de ningún miembro del Poder Ejecutivo, autoridades de Aerolíneas Argentinas y el Ministerio de Seguridad Nacional, que comanda Alejandra Monteoliva, escoltarán la llegada de los jugadores que regresarán esta tarde.
“No va a haber nadie del Ejecutivo porque la idea del Presidente siempre fue no politizar”, argumentaron ante Infobae desde Balcarce 50.
El propio Milei había comunicado la medida a través de su cuenta en X pocas horas después de la derrota por 1 a 0 ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. “Dada la inquietud sobre los festejos por el logro alcanzado por la Selección Argentina, comunico a la población que, en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declarado feriado nacional”, escribió el jefe de Estado.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) anunció que no regresarían todos los jugadores sin precisar nombres: “Algunos futbolistas del plantel partirán directamente desde los Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso”.
Infobae confirmó que los únicos dos futbolistas que no subieron al vuelo fueron Messi y De Paul. El resto de la comitiva aterrizará este lunes a las 19 en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas proveniente de Nueva Jersey. Una segunda aeronave traslada a las familias del plantel en el mismo tramo. El plantel incompleto y el estado anímico del vestuario pusieron en duda la viabilidad de un recibimiento multitudinario.
La AFA, en principio, no quiere una recepción oficial ni participar de grandes festejos. En principio, los jugadores llegarían al predio, compartirían una cena y luego desarticularían. Así lo habría comunicado su titular, Claudio “Chiqui” Tapia al interlocutor de la administración libertaria del entorno de la menor de los Milei. En Casa Rosada hay estricta reserva de la persona designada para comunicarse con la asociación.
En la entrevista posterior al partido, Milei había subrayado el valor histórico de la campaña. “Hay que tomar conciencia histórica del logro enorme de este grupo de jugadores que en los cuatro últimos mundiales llegaron a tres finales y ganaron una”, afirmó en declaraciones a Radio Mitre. El mandatario también describió ante ese medio seis alternativas de festejo transmitidas a la AFA, entre ellas la posibilidad de utilizar la Casa Rosada —vaciada de presencia política, incluida la suya— para que los jugadores saluden a los hinchas desde el balcón.
Karina Milei había asumido la coordinación del operativo junto a la Casa Militar, con un criterio definido desde el inicio como “apolítico y no partidario”. Representantes de las fuerzas federales, del Ministerio de Seguridad porteño y del gobierno bonaerense mantuvieron reuniones conjuntas durante el fin de semana para preparar la logística. Ese trabajo continúa, condicionado a una definición que todavía no llegó.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegó un operativo de seguridad reforzado en las inmediaciones del Obelisco, con 1.000 efectivos policiales —200 más que en la semifinal contra Inglaterra—, vallas, paneles fenólicos y un puesto médico de avanzada del SAME sobre la avenida Diagonal Norte. Esa infraestructura quedó lista para activarse, pero su uso depende de lo que se resuelva en las próximas horas.
En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad a cargo de Javier Alonso preparó un dispositivo preventivo con presencia en los 135 municipios, con foco en el conurbano, La Plata y Mar del Plata.



