
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires inicia su edición número cincuenta con una propuesta que apunta al fomento de la lectura entre los más jóvenes. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, formalizó el lanzamiento del denominado Chequelibro, un incentivo económico que permitirá a estudiantes de nivel primario y secundario acceder a una extensa variedad de títulos. El acuerdo fue rubricado junto a Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, en el marco de una agenda que busca consolidar la cultura escrita como parte de la formación educativa.
La iniciativa prevé la distribución de hasta 60.000 bonos de $10.000 cada uno, destinados a alumnos de escuelas primarias y secundarias. Estos bonos podrán ser canjeados por libros en los stands de las editoriales y librerías participantes del programa. El anuncio se realizó a pocas horas de la apertura oficial del evento, que se extenderá desde el jueves 23 de abril hasta el lunes 11 de mayo, y que destaca en la agenda cultural no solo de la Ciudad de Buenos Aires, sino de toda la región.
El objetivo es ofrecer a los estudiantes la posibilidad de elegir y adquirir textos de su interés, con la intención de consolidar el hábito lector desde los primeros años de escolaridad, informó NA.

La edición 2026 de la Feria del Libro, que celebra su medio siglo de existencia, se distingue este año por la presencia de escritores ganadores del Premio Nobel de Literatura como J.M. Coetzee y Mo Yan, y la participación de una delegación de Perú como país invitado de honor. Además, el evento rendirá homenaje especial a Mario Vargas Llosa, y contará con la intervención de autores de distintas nacionalidades y trayectorias, lo que refuerza el carácter internacional del encuentro.
El programa de acceso a libros mediante el Chequelibro se suma a otras estrategias implementadas por la organización para mantener la feria como un espacio incluyente. Entre ellas, destaca el sistema de crédito por entrada: cada ticket adquirido permite recuperar el valor del ingreso en la compra de ejemplares, con un monto de 12 mil pesos por entrada, utilizable en librerías adheridas. Esto convierte la asistencia en una inversión directa en material de lectura y amplía las posibilidades de adquisición para todos los públicos, más allá de los estudiantes.
El valor de las entradas fue fijado en 8 mil pesos de lunes a jueves y 12 mil pesos durante los fines de semana y feriados. No obstante, se establecieron días y horarios gratuitos, y se mantiene la política de descuentos y promociones dentro del predio, incluyendo vales que las editoriales entregan con cada compra. Esta política de precios busca priorizar la accesibilidad y la participación masiva, en consonancia con el espíritu abierto de la feria.
La edición de este año introduce cambios significativos en su ceremonia inaugural, reemplazando el tradicional discurso de apertura por un diálogo literario entre tres reconocidas escritoras argentinas: Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada y Leila Guerriero, bajo la coordinación de la periodista María O’Donnell. Este formato pretende dar visibilidad a la diversidad de voces y perspectivas que nutren el panorama literario argentino contemporáneo.
La feria ofrecerá un pabellón especial con capacidad para 1.500 personas en homenaje a sus 50 años, con exposiciones fotográficas y audiovisuales dedicadas a escritores y momentos emblemáticos de su historia. Uno de los focos temáticos será la reivindicación de la libertad de expresión, con una muestra central sobre libros prohibidos durante la dictadura militar de 1976, curada por Judith Gociol, y un laberinto interactivo en homenaje a Jorge Luis Borges, al cumplirse 40 años de su fallecimiento.
En la práctica, la entrega del Chequelibro implica que los estudiantes seleccionados podrán elegir títulos de cualquier género literario o área de conocimiento, siempre que los mismos se encuentren disponibles en los stands adheridos. Este mecanismo, que demanda la coordinación entre el Ministerio de Capital Humano, la Fundación El Libro y las editoriales participantes, busca fortalecer el vínculo entre los jóvenes y la lectura, en un contexto donde la oferta cultural compite con múltiples estímulos digitales.



