
Leandro Paredes gozó de una licencia de dos días en los que viajó a Bariloche junto a su familia para recargar energías después de la extensa estadía en Estados Unidos por integrar la selección argentina que llegó hasta la final del Mundial 2026 y también haber dado el presente en el partido de ida por los 16avos de final de la Copa Sudamericana ante O’Higgins el jueves pasado. Rodolfo Arruabarrena lo instó a tomarse unas mini vacaciones y el destino elegido fue el Sur argentino.
“Escapadita de amor”, fue la frase que acompañó al posteo que incluyó un book de fotos de la familia Paredes en la cuenta de Instagram del futbolista de la Selección y también compartido en el de su esposa, Camila Galante. Entre las imágenes, se mostraron alojados en un exclusivo complejo con vista al Lago Nahuel Huapi, disfrutando de una piscina climatizada y de las nevadas que ofreció la Patagonia en los últimos días.
“Le dije (a Arruabarrena) que estaba a disposición, que después él toma la decisión. Pero yo estaba a disposición del club para intentar ayudar. Era importante para mí. Quería ver cómo me sentía también. Llegué muy cansado. Creía que no iba a poder jugar todo el partido, por suerte lo pude jugar. Me obligó a tomarme dos días, así que seguramente los acepte. Pensé que iba a estar mejor pero se ve que el viaje, los 50 días y los partidos que tenía encima cuentan. Vamos a ver si me los tomo”, había declarado Paredes luego del triunfo 1-0 ante los chilenos.

Arruabarrena valoró la actitud del jugador y su rendimiento: “No tengo palabras para decir lo que es para el grupo y el club. Estuvo predispuesto y ha hecho un grandísimo partido. Terminó cansado, es lógico. Sobre todo en los últimos minutos, que el rival se vino un poco más y ya tuvimos que correr un poco más. Terminó bien, eso es lo importante”. Paredes no participó de la práctica del viernes, posterior al match contra O’Higgins, y retornó para reincorporarse pensando en la revancha del próximo jueves (21:30) con el pase a octavos de final de la Sudamericana en juego.
Así fue que el capitán xeneize quedó desafectado de la nómina de concentrados de Boca de cara al choque del domingo pasado ante Deportivo Riestra, que terminó mal para los de la Ribera con una categórica derrota 3-0 en el estadio Guillermo Laza. El calendario de los de la Ribera marca que tras el viaje a suelo trasandino, directamente volarán a Rosario pensando en el siguiente compromiso ante Newell’s por el Torneo Clausura (domingo a partir de las 17). Más tarde, afrontará su duelo postergado ante Estudiantes de La Plata el miércoles 5 de agosto, en la Bombonera (desde las 19).
En caso de avanzar a la próxima ronda del certamen continental, Boca se medirá en octavos con Recoleta de Paraguay. Ya en cuartos aparecen en el horizonte Bolívar de Venezuela, Gremio de Porto Alegre o San Pablo. En semifinales, se mantiene la posibilidad latente de que haya Superclásico contra River.
Paredes, capitán y líder absoluto del vestuario boquense, disputó un total de 7 partidos en la Copa del Mundo con la camiseta de la selección argentina, a la que se refirió con suspenso respecto a una continuidad: “Va a ser muy difícil mantener este nivel, que el grupo siga funcionando de esta manera, hay que tomar decisiones con calma. No sé si estoy para seguir. Es un proceso, hay que digerirlo, pensarlo, no hay que tomar decisiones apresuradas, pero hay que hablarlo”. Desde que retornó al club de sus amores a mediados de 2025, jugó 40 partidos, convirtió 4 goles y aportó 9 asistencias, incluida la exquisitez del último duelo ante O’Higgins para la conquista de Miguel Merentiel.
EL BOOK DE FOTOS DE LA FAMILIA DE LEANDRO PAREDES EN BARILOCHE





















