Un tenista argentino recibió 20 meses de suspensión por doping, luego de que un tribunal independiente determinara que ingirió dos sustancias prohibidas de manera involuntaria durante un tratamiento médico. Se trata de Romeo Arcuschin, de 19 años y que había sido sancionado provisionalmente en febrero de este año por la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA).
El jugador había dado positivo en un control realizado el 15 de diciembre de 2025, durante su participación en un torneo ITF World Tennis Tour M15 en Lima, Perú. En el análisis de la muestra fueron detectadas estanozolol y clomifeno, dos sustancias incluidas en la lista de productos prohibidos por las normas antidoping.
El hecho se hizo público el 16 de febrero de este año, cuando la ITIA notificó al tenista sobre una posible infracción de las reglas antidopaje y estableció una suspensión provisional. En marzo, el organismo había informado que la muestra A contenía un metabolito de estanozolol, un agente anabólico prohibido, y que el análisis de la muestra B había confirmado ese resultado.
El caso, sin embargo, no terminó con la detección de las sustancias. “Arcuschin aceptó la presencia de los productos en su muestra, pero él y la ITIA no lograron llegar a un acuerdo sobre el grado de responsabilidad que le correspondía. Por ese motivo, la cuestión fue derivada a un tribunal independiente que llevó adelante una audiencia el 11 de agosto de 2026”, señaló la lTIA en su resolución.
Durante el proceso se estableció que el argentino había buscado atención médica luego de atravesar un período marcado por una lesión, una cirugía y la posterior rehabilitación. Según el organismo que regula la integridad del tenis, un médico especializado en deporte le indicó un tratamiento de 30 días con medicamentos preparados especialmente que contenían estanozolol y clomifeno.
El tribunal determinó que Arcuschin no había sido informado por el médico acerca de las sustancias que contenían los medicamentos. Además, los productos le fueron entregados en recipientes sin etiquetas. De acuerdo con la resolución, el objetivo del tratamiento era combatir la atrofia muscular derivada del período de inactividad.
Por esas circunstancias, el tribunal consideró que las infracciones habían sido no intencionales. También entendió que el grado de responsabilidad del jugador debía ser reducido “debido al accionar del médico, y, en parte, a la edad de Arcuschin y su limitado conocimiento de las normas antidopaje”, menciona el documento.
La sanción establecida es de 20 meses de suspensión. Como el período de inhabilitación provisional comenzó el 16 de febrero de 2026, ese tiempo será computado dentro de la pena. De esta manera, la suspensión de Arcuschin finalizará el 17 de octubre de 2027.
Mientras dure la sanción, el tenista no podrá competir, ni asistir a torneos organizados o reconocidos por los organismos que forman parte del sistema de integridad del tenis, entre ellos la ATP, la ITF, la WTA, los cuatro torneos de Grand Slam y las asociaciones nacionales.
Arcuschin nació en 2007 y todavía se encuentra en una etapa inicial de su carrera profesional. Según los registros de la ATP, alcanzó su mejor ranking en noviembre de 2025, cuando llegó al puesto 1802 de singles.
Su actividad en el circuito profesional había comenzado a combinarse con su etapa juvenil. En 2025 disputó torneos del ITF World Tennis Tour y también tuvo participación destacada en competencias juniors. El registro oficial de la ITF muestra, por ejemplo, actuaciones suyas en torneos J300 de Lima y Asunción durante esa temporada.
El torneo de Lima en el que se realizó el control correspondía a la categoría M15 del ITF World Tennis Tour. Arcuschin disputó allí partidos de singles durante la primera semana de diciembre de 2025, incluido un triunfo ante el uruguayo Felipe Vázquez.
La suspensión provisional había impedido desde febrero que pudiera continuar con su calendario competitivo. En aquel momento, la ITIA había aclarado que Arcuschin tenía derecho a apelar esa medida ante un presidente de un tribunal independiente.
La resolución conocida este lunes cierra, al menos en esta instancia, el proceso disciplinario abierto a partir de aquel control. La ITIA remarcó que el tribunal independiente consideró acreditado que la incorporación de las sustancias al organismo del jugador fue accidental, pero igualmente estableció un período de inhabilitación de 20 meses por la infracción de las normas antidoping.



