
El gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires preparan distintos operativos de seguridad para este domingo, cuando la Selección argentina enfrente a España en la final de la Copa del Mundo. El objetivo es garantizar que las concentraciones y los festejos que puedan producirse después del partido se desarrollen en paz y sin incidentes. En todas las áreas involucradas existe una incógnita que todavía impide cerrar la planificación del día siguiente: qué decidirán hacer Lionel Messi y el resto de los jugadores cuando regresen al país el lunes.
Infobae consultó a fuentes de Cas Rosada, de la administración porteña y del gobierno bonaerense que intervienen en el diseño de los dispositivos. Todas coincidieron en la misma definición: la seguridad del domingo se encuentra encaminada, pero la gran duda es qué pasará el lunes. Hasta la tarde de este viernes, la Asociación del Fútbol Argentino no había comunicado a ninguna de las jurisdicciones cuál será el itinerario de la delegación ni si el plantel tiene previsto realizar una celebración pública.
La decisión dependerá de lo que quieran hacer los futbolistas de la Selección, encabezados por Messi. Una vez que los jugadores adopten una resolución, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, será el encargado de transmitirla formalmente a las autoridades. Las áreas de seguridad esperan esa comunicación para definir el operativo específico del regreso.
La secuencia horaria también forma parte de los cálculos oficiales. La final se disputará en Nueva York a partir de las 16 de la Argentina. Aun cuando el partido se resuelva durante los 90 minutos reglamentarios, no terminará antes de las 18, si se tiene en cuenta el entretiempo, las interrupciones y el desarrollo habitual de un encuentro de esta magnitud. Si hubiera alargue y penales, la definición podría extenderse todavía más.
Luego llegará la ceremonia de premiación, que se realizará cualquiera sea el resultado. Entre la entrega de medallas, la presentación de la copa, las fotografías, las entrevistas y el regreso de los jugadores a los vestuarios, las autoridades calculan que la actividad oficial no concluirá antes de las 20, hora argentina.
Los tiempos del regreso y la incógnita del lunes
A partir de allí habrá que contemplar el traslado de la delegación desde el estadio hasta el aeropuerto, los controles previos al embarque y la preparación del vuelo chárter. Como un viaje directo entre Nueva York y Buenos Aires demanda aproximadamente 11 horas, la previsión es que el seleccionado llegue a Ezeiza al promediar la tarde del lunes, aunque el horario definitivo dependerá de cuándo pueda despegar la delegación.
Ese margen temporal será determinante para la organización. Una vez terminada la final, Messi, sus compañeros, el cuerpo técnico y las autoridades de la AFA deberán resolver si el plantel se traslada directamente al predio de Ezeiza, si participa de algún festejo público o si realiza una actividad institucional en la Ciudad de Buenos Aires. Tapia deberá comunicar esa decisión a las distintas jurisdicciones para que cada una active el operativo correspondiente.

“Todavía no habló nadie con nadie”, resumió una fuente involucrada en la organización al describir la situación hasta este viernes por la tarde. En los distintos gobiernos consideran que no habrá una definición antes de que termine el partido, tanto por la concentración deportiva como por las habituales cábalas que rodean al fútbol y, especialmente, a una final del mundo.
La planificación contempla, de ese modo, dos momentos claramente diferenciados. El primero comenzará el domingo, una vez finalizado el partido que la Argentina y España disputarán en Nueva York. El segundo se desarrollará el lunes, con la llegada del vuelo de la Selección y el eventual traslado del plantel desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza hacia el predio que la AFA posee en esa localidad o hacia algún otro destino que elijan los jugadores.
Para el domingo, las autoridades descuentan que habrá concentraciones en distintos puntos del país, independientemente del resultado. La final de una Copa del Mundo, por sí sola generará una importante movilización. Sin embargo, una victoria de la Argentina y la obtención de un nuevo título mundial producirán una afluencia muy superior, con celebraciones masivas tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en los principales centros urbanos del país.
El Obelisco volverá a ser el epicentro histórico de los festejos en la Capital Federal. Por ese motivo, el gobierno porteño prepara un dispositivo especial basado en el esquema que desplegó durante la semifinal frente a Inglaterra, cuando participaron cerca de mil efectivos de la Policía de la Ciudad y el operativo se desarrolló sin incidentes de gravedad.

El personal afectado pertenece a Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas, conocida como DIR; el Grupo de Acción Motorizada de la Policía Motorizada; brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y las comisarías vecinales 1B y 1D. La distribución de los agentes apunta a ordenar la circulación, prevenir hechos de violencia, proteger el patrimonio público y garantizar corredores para el ingreso de ambulancias y servicios de emergencia.
El dispositivo porteño contempla el cierre de vallados al finalizar el partido en distintos puntos del centro. Entre ellos, la avenida Corrientes, entre Libertad y Cerrito; Corrientes, entre Carlos Pellegrini y Suipacha, y la avenida Roque Sáenz Peña, entre Cerrito y Libertad.
También fueron colocados paneles fenólicos alrededor del Obelisco como medida de protección preventiva. Las autoridades realizarán un seguimiento en tiempo real desde el Centro de Monitoreo Urbano y dispondrán cortes preventivos de tránsito en función de la cantidad de personas que se acerquen a la zona.
La Ciudad utilizará como base el esquema aplicado durante la semifinal, aunque el despliegue podrá ampliarse o modificarse de acuerdo con la evolución de la jornada. La cantidad de público esperada para una final es superior a la que se reunió durante las instancias anteriores del torneo y, en caso de una victoria, se prevé una concentración multitudinaria.
En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad también trabaja sobre un dispositivo preventivo para el domingo. La Policía Bonaerense tiene presencia en los 135 municipios y adapta sus despliegues cotidianos ante acontecimientos que pueden provocar reuniones masivas, posibles episodios de violencia o alteraciones en la circulación.
Las principales medidas estarán concentradas en los grandes centros urbanos del territorio bonaerense, como el conurbano, La Plata y Mar del Plata. En las localidades del interior, los festejos suelen desarrollarse en las plazas centrales y en puntos ya identificados por cada municipio. En las zonas más densamente pobladas, en cambio, se requiere una planificación más amplia para anticipar aglomeraciones y ordenar el tránsito.

El Ministerio de Seguridad bonaerense mantiene un vínculo permanente con la AFA y los clubes a través de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte, la Aprevide. La provincia alberga a más de la mitad de los clubes que participan en las distintas ligas del fútbol argentino, por lo que la coordinación vinculada a los partidos, las hinchadas y la prevención de incidentes forma parte de su actividad habitual.
Según explicaron fuentes provinciales, los despliegues se incrementaron a medida que la Selección avanzó en la Copa del Mundo. La semifinal frente a Inglaterra requirió un trabajo más importante por la cantidad de personas que salió a las calles, y para la final se prevé un dispositivo acorde con la expectativa generada en todo el territorio.
El objetivo común de las autoridades es que los hinchas puedan festejar, circular y reunirse sin incidentes. Los operativos no tienen como propósito impedir las celebraciones, sino acompañarlas, ordenar las concentraciones y evitar que situaciones aisladas de violencia afecten a quienes concurran con sus familias.
En paralelo con las medidas previstas para el domingo, el Gobierno nacional comenzó a trabajar bajo reserva sobre el eventual regreso del seleccionado. Este viernes al mediodía, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, encabezó una reunión de coordinación en la sede de esa cartera.
Del encuentro participaron representantes de las Fuerzas Federales, Casa Militar y el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo fue comenzar a analizar los distintos escenarios posibles para la llegada de la delegación argentina después de la final.
Las medidas se diseñan con reserva porque todavía no existe un itinerario definido. Sin la decisión de los jugadores y la posterior comunicación de Tapia, las autoridades no pueden determinar recorridos, horarios, zonas de concentración ni la cantidad de efectivos que será necesario desplegar.
En el Gobierno explican que se trata, por el momento, de una planificación preventiva. Las distintas áreas buscan tener preparados los recursos y las alternativas para poder reaccionar con rapidez cuando la AFA informe qué quiere hacer el plantel.
Las fuentes consultadas por Infobae coincidieron en que el punto decisivo será la voluntad de Messi y sus compañeros. No será el Gobierno el que determine dónde deben ir los jugadores ni la AFA la que les imponga una celebración. Tapia funcionará como el interlocutor institucional y transmitirá a las autoridades lo que haya resuelto el plantel.
Una de las alternativas es que la Selección aterrice en Ezeiza durante la tarde del lunes y se trasade directamente al predio de la AFA. La provincia de Buenos Aires cuenta con protocolos previamente establecidos para custodiar ese recorrido. Ya lo hizo después de la consagración en el Mundial de Qatar, cuando acompañó a la delegación desde el aeropuerto hasta el complejo deportivo.

En aquella oportunidad, al día siguiente, la Policía Bonaerense también custodió el desplazamiento del micro desde el predio de la AFA hasta el límite con la avenida General Paz. El operativo en territorio provincial pudo completarse, pero el recorrido posterior por la Ciudad de Buenos Aires debió modificarse por la cantidad de personas que había ingresado a las autopistas.
La experiencia de diciembre de 2022 constituye el principal antecedente para los organismos de seguridad. La multitud superó todas las previsiones y obligó a interrumpir el traslado terrestre del plantel. Los jugadores debieron continuar el recorrido en helicópteros porque el micro ya no podía avanzar.
Ahora, las autoridades buscan evitar que se repitan los problemas registrados en aquella celebración. Sin embargo, admiten que cualquier planificación será incompleta hasta conocer el destino elegido por los jugadores.
Hasta este viernes, el gobierno bonaerense no había recibido información sobre la hora exacta de llegada del vuelo, el posible traslado al predio de la AFA ni un eventual recorrido hacia el centro porteño. Tampoco existía una comunicación oficial sobre la posibilidad de que la delegación se dirija al Obelisco o participe de una celebración organizada.
En el gobierno nacional y en la Ciudad de Buenos Aires la situación era la misma. Todos los sectores consultados seguían a la espera de la comunicación de Tapia.
El presidente Javier Milei ya puso a disposición la Casa Rosada para un eventual encuentro con el plantel. El mandatario aseguró que la Selección podrá concurrir a la sede del Poder Ejecutivo si así lo desean los jugadores y señaló que, en ese caso, no habrá interferencias ni presencias políticas que puedan incomodarlos.
La oferta presidencial busca dejar abierta la posibilidad de repetir el saludo desde los balcones de la Casa Rosada, pero la decisión será exclusivamente del plantel. Milei aseguró que está dispuesto a no participar de la actividad si los jugadores consideran que una presencia política puede afectar el carácter popular de la celebración.
En las distintas áreas de seguridad subrayan que también deberán trabajar el lunes aunque el plantel decida no realizar ningún recorrido. Una eventual consagración provocará festejos espontáneos incluso si los jugadores permanecen en el predio de Ezeiza o eligen regresar directamente a sus domicilios.

Los operativos: Ciudad, Provincia y Nación, a la espera de la decisión del plantel
Por eso, el operativo del domingo se encuentra más avanzado que el del lunes. Para el primer día, cada jurisdicción conoce los lugares tradicionales de concentración y puede desplegar sus fuerzas de acuerdo con antecedentes previos. Para el regreso del seleccionado, en cambio, se necesita saber con precisión cuándo despegará el vuelo, a qué hora llegará, hacia dónde se trasladará la delegación y si los jugadores quieren encontrarse con los hinchas.
La expectativa oficial es que la comunicación se produzca poco después de la final. Una vez terminado el partido y concluida la ceremonia de premiación, Messi, el resto del plantel, el cuerpo técnico y la conducción de la AFA analizarán los pasos a seguir. Tapia deberá entonces informar la decisión a los gobiernos nacional, porteño y bonaerense para que cada jurisdicción active el dispositivo correspondiente.
Hasta que eso ocurra, las autoridades mantendrán abiertos todos los escenarios. La seguridad del domingo ya tiene una estructura definida. La del lunes, en cambio, permanece atravesada por una pregunta que repitieron todas las fuentes consultadas por Infobae: qué querrán hacer los jugadores de la Selección cuando regresen al país, previsiblemente durante la tarde del lunes.



