Carlos Presti y Peter Lamelas supervisaron en Córdoba el cierre de un ejercicio militar entre Argentina y Estados Unidos

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El ministro de Defensa, Carlos Presti

El ministro de Defensa de la Argentina, Teniente General Carlos Presti, y el embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, supervisaron este miércoles el cierre del ejercicio combinado “Daga Atlántica“, el primero de gran magnitud que realizan las Fuerzas Armadas de los dos países.

El acto se realizó en la IV Brigada Aerotransportada, en las afueras de la ciudad de Córdoba, hasta donde se trasladaron varias autoridades nacionales y extrajeras para presenciar uno de los últimos entrenamientos que se dieron en el marco de esta iniciativa.

En poco menos de cinco minutos, una fuerte dotación de militares del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea llegaron al campo de batalla ficticio, abrieron fuego, rescataron a un rehén y lo sacaron de la zona en un exitoso operativo que se desarrolló con precisión milimétrica.

Fueron aproximadamente 25 mil disparos los que se realizaron tanto desde los vehículos de combate como desde los fusiles de los más de 50 uniformados que participaron de la misión, en su totalidad argentinos.

A unos metros de distancia, en unas carpas que se montaron en el lugar y también al aire libre, a un costado de las camionetas que transportan los aparatos de comunicación, los altos mandos observaban el desenvolvimiento de sus subordinados.

Entre el personal de jerarquía se encontraban algunos integrantes del Comando de Operaciones Especiales del Comando Sur de los Estados Unidos (Socsouth, por sus siglas en inglés) y de la Universidad Conjunta de Operaciones Especiales (JSOU) de ese mismo país.

El objetivo de la jornada era salvar a la persona secuestrada en el marco de un escenario hipotético en el que se tiene que recuperar el control del canal de Panamá, premisa que se mantuvo a lo largo de todo el programa.

El ejercicio fue conjunto porque participaron los miembros de las tres Fuerzas Armadas y combinado porque se hizo con la colaboración de las dotaciones norteamericanas, que llegaron a la Argentina en abril, cuando comenzaron los entrenamientos.

La particularidad de esta ocasión fue que, a diferencia de lo que pasa en operativos similares que se hacen en Chile, Brasil u otras naciones de la región, en Córdoba los visitantes le dieron el control total de la situación a los militares locales.

El ejercicio duró menos de cinco minutos

Esto sirvió de prueba para el ejercicio PANAMAX 2026, que se realizará a finales de este año en Panamá y en el que la Argentina volverá a estar al frente del comando operacional de las fuerzas especiales de los Estados participantes.

Luego del despliegue, los uniformados que formaron parte de la misión, así como todos los 350 que tuvieron algún rol en “Daga Atlántica”, recibieron un diploma que tiene certificación internacional de la OTAN y la ONU, un hecho histórico para las FFAA, que nunca antes habían podido acceder a esto.

Del evento también participaron los ministros de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; de Relaciones Esteriores, Pablo Quirno, y de Salud, Mario Lugones, además de otras autoridades y diputados, como el libertario Carlos Zapata.

Si bien estaba previsto que asistiera el presidente Javier Milei, el mandatario canceló el viaje por cuestiones de agenda, pero el resto de los funcionarios decidieron ir de todas formas.

La idea es repetir esta experiencia el año que viene con mayor presencia norteamericana, ya que la guarnición extranjera se redujo notablemente debido a la guerra entre Irán e Israel -de hecho, estuvo a punto de cancelarse-.

De todas formas, la meta central es el 2028, para cuando se planea un despliegue mucho más masivo, con entrenamientos más complejos y mayor armamento, ya que para ese momento ya habrán arribado a Buenos Aires casi todos los vehículos Strykers y los aviones F-16 que se compraron en el último tiempo.

En este caso, la Fuerza Aérea participó con un helicóptero Bell 412, un Hércules C130 y un Embraer ERJ; la Armada aportó el avión P3 Orion y el Patrullero Oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”; y el Ejército movilizó tres Strykers.

Lo que dejó el ejercicio y cómo sigue el vínculo con los Estados Unidos

En diálogo con Infobae, el ministro Presti calificó como “un salto de calidad” la realización de este operativo para las Fuerzas Armadas Argentinas, destacó el hecho de que los visitantes norteamericanos hayan dejado el control del comando en manos de las autoridades locales, lo cual no es habitual que ocurra, y anticipó que está en conversaciones con el embajador Lamelas para la compra de los helicópteros Black Hawk, cuyas primeras unidades podrían llegar incluso este año.

“Vinieron alrededor de quince o veinte uniformados para hacer actividades más que nada de planeamiento y preparar también etapas posteriores para otros ejercicios futuros, como el que se va a dar en Panamá en unos meses”, explicó el funcionario.

Participaron las tres Fuerzas Armadas

El ahora integrante del Gabinete, que hizo casi toda su carrera en el Ejército, detalló que “hay tres comandos, el de tierra, aire y mar, pero además, en el mundo OTAN, está el Comando de Fuerzas Especiales, y esta fue la primera vez que los elementos argentinos tomaron el mando de esa organización”.

“Yo creo que eso también responde un poco a la calidad de la gente nuestra, a la experiencia que tiene para interoperar con fuerzas americanas. También los americanos valoran mucho la capacidad intelectual y de planeamiento de nuestros oficiales y suboficiales, tal vez por encima del resto de Sudamérica”, agregó.

No obstante, Presti desestimó cualquier intervención en el conflicto que se está desarrollando en Medio Oriente, al remarcar que para que algo así sucediera, primero es necesario “un adiestramiento y tener los materiales adecuados, porque las fragatas o los destructores que tiene la Armada, por ejemplo, son buques de guerra que participaron en Malvinas, hace treinta y cinco años”.

El próximo año se hará un ejercicio similar

Asimismo, el ministro desmintió que la compra de los Black Hawk para el Ejército se haya caído y aseguró que lo conversó incluso este miércoles con Lamelas, ya que se trataría de una adquisición importante porque “te permite interoperar con otras Fuerzas Aéreas”.

Estamos hablando de cuatro helicópteros de la versión Lima con la posibilidad de que dos vengan antes de fin de año con todo el paquete logístico y de capacitación que lo darían los Estados Unidos. Está en negociaciones», insistió.

Por último, el funcionario hizo un balance de lo que dejó el ejercicio combinado y opinó que “lo más valioso es mostrar que las Fuerzas Armadas de Argentina tienen un capital humano muy grande y que se capacitan de la mejor manera con los recursos que el Estado les proporciona”.

“Durante muchos años, nuestros comandos, las fuerzas especiales, no tuvieron acceso a interoperar o relacionarse con, por ejemplo, los comandos y fuerzas especiales americanas. Y hoy tienen esa oportunidad. Ellos tienen un grado de tecnología, desarrollo y experiencia de guerra que es muy valioso y lo transmiten. Por ejemplo, en el campo había un profesor estadounidense que era un veterano de guerra, que tiene mucha experiencia de combate. Poder acceder a esas experiencias de guerras reales es muy importante”, cerró.

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