Caída de los nacimientos: la vicejefa de gobierno porteño se reunió con la ministra de natalidad de Italia

0
7

La vicejefa de gobierno Clara Muzzio se reunió con Eugenia Roccella para analizar políticas de natalidad y crisis demográfica

La vicejefa de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, se reunió con Eugenia Roccella, ministra de Familia y Natalidad del gobierno de Giorgia Meloni, en el marco de un intercambio sobre políticas para revertir la caída de los nacimientos. Muzzio describió a la funcionaria italiana como “amable y férrea a la vez” y destacó su disposición a compartir su visión sobre un fenómeno que calificó como “de importancia planetaria”.

El encuentro deriva de la coincidencia del fenómeno de la baja natalidad en ambos países. Italia arrastra desde hace años un colapso de nacimientos que derivó en una estructura poblacional con más personas en edad avanzada que niños y jóvenes. Muzzio advirtió, en una publicación en su cuenta de Instagram, que la pirámide poblacional de Buenos Aires “va en esa dirección”, trazando un paralelo directo entre la crisis demográfica italiana y la situación local.

La Ciudad de Buenos Aires registra desde 2019 más muertes por año que nacimientos, una situación que Muzzio denominó “déficit vital”. Según proyecciones que la funcionaria difundió en sus redes sociales, para 2028 la inscripción en primer grado tendrá un 33% menos de niños respecto de los niveles actuales. De mantenerse la tendencia, advirtió, más de la mitad de los bancos de las escuelas permanecerán vacíos.

Roccella reconoció ante Muzzio una mirada “muy cautelosa” sobre las posibilidades de revertir el fenómeno en el corto y mediano plazo. La ministra sostuvo que los efectos culturales que se impusieron sobre la sociedad son difíciles de desandar, y señaló un “descrédito profundo” en torno a la maternidad y la formación de una familia. Entre los factores que identificó como causas del retroceso figuran la ideología de género, la subrogación de vientres —a la que definió como “una versión mercantilista de la maternidad”— y el cuestionamiento del matrimonio, las relaciones estables y el propósito vital de tener hijos. Muzzio expresó en su publicación una coincidencia explícita con esa lectura.

La vicejefa de gobierno Clara Muzzio se reunió en Roma con Eugenia Roccella para analizar políticas de natalidad y crisis demográfica (Imagen Ilustrativa Infobae)

La vicejefa porteña también describió la amenaza demográfica en términos que van más allá de lo estadístico. En un artículo de opinión publicado el 24 de octubre de 2024, planteó que si la tendencia no se revierte, la sociedad podría derivar en lo que llamó un “gerontoceno”: una era dominada por el envejecimiento irreversible de la población, con menos capacidad creativa, menor dinamismo económico y una pérdida progresiva de vitalidad urbana.

El fenómeno no es exclusivo de Buenos Aires ni de Italia. En aquella publicación, Muzzio citó el caso de Estados Unidos, donde en 2023 se alcanzó la tasa más baja de fertilidad de su historia, con la mayor proporción registrada de mujeres de entre 25 y 44 años que nunca tuvieron un hijo. Un estudio del Pew Research Center reveló que el 57% de los adultos menores de 50 años que consideran improbable formar una familia señalan la falta de interés como uno de los factores principales.

La funcionaria porteña también aportó un dato que ilustra el reordenamiento de las prioridades en los hogares urbanos: en Buenos Aires hay más mascotas que niños menores de 10 años. Si se suman perros y gatos, la cantidad de animales domésticos casi duplica a la de menores en esa franja etaria. The Economist publicó que en 2023 los estadounidenses destinaron más dinero al cuidado de sus mascotas que al de niños; en ese país, 85 millones de hogares tienen perros y solo 35 millones tienen niños.

Desde una perspectiva económica, Muzzio argumentó que la riqueza de una ciudad sin recursos naturales ni energía depende de la producción de bienes intangibles y servicios generados por lo que denominó “clase creativa”: científicos, arquitectos, artistas, ingenieros y financistas, entre otros. Con menos habitantes en edad productiva, el potencial de una ciudad se contrae. “Una ciudad con menos niños es un poco más triste y silenciosa”, escribió.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí