
Estudiar una carrera técnica y, al mismo tiempo, sumar experiencia real dentro de una empresa. Esa es la fórmula educativa que Italia utiliza a través del modelo de los ITS (Istituto Tecnologico Superiore) Academy y que comenzará a desembarcar en Argentina durante 2027, con las primeras tecnicaturas previstas en Salta y la posibilidad de sumar también a Córdoba.
El proyecto llega al país de la mano de la Cámara de Comercio e Industria Ítalo-Iberoamericana (CCIIA), que en los últimos meses impulsó una serie de gestiones entre instituciones educativas, entidades empresarias y los gobiernos de Argentina e Italia para adaptar a la realidad local un modelo que busca achicar una de las brechas más persistentes del mercado laboral: la distancia entre lo que se aprende en las aulas y las capacidades que requieren las empresas.
La característica que distingue a los ITS Academy es precisamente esa conexión con el mundo productivo. Más del 50% de la carga horaria se desarrolla mediante prácticas profesionales en empresas, y el resto corresponde a formación teórica. Además, una proporción importante de los docentes debe provenir directamente de la industria.

La idea es que el estudiante no llegue al empleo sólo con conocimientos académicos, sino también con experiencia concreta sobre procesos, tecnologías y dinámicas de trabajo.
El presidente del ITS Academy Nuove Tecnologie della Vita-Giulio Natta, Giuseppe Nardiello, lo explicó durante su reciente visita a la Argentina con una imagen bastante gráfica: el objetivo es enseñar a los estudiantes a desenvolverse en situaciones reales y no solamente explicarles cómo hacerlo desde un libro.
Ese contacto temprano con las empresas es también uno de los factores que explican los altos niveles de inserción laboral asociados al sistema italiano y constituye la principal apuesta detrás de su llegada a la Argentina: formar técnicos de acuerdo con necesidades productivas concretas y permitirles incorporarse rápidamente al mercado de trabajo.
Un acuerdo entre Argentina e Italia abrió la puerta
El paso institucional decisivo se produjo el 7 de septiembre, cuando la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el ministro de Educación y del Mérito de Italia, Giuseppe Valditara, firmaron en Buenos Aires un Memorándum de Entendimiento para promover la cooperación bilateral en materia de formación técnica y profesional.
El acuerdo fue el resultado de un proceso de vinculación que había comenzado meses antes y en el que la CCIIA tuvo un papel activo acercando a los actores públicos, educativos y empresariales de ambos países.

En diciembre de 2025 su presidente, Darío H. Pellegrini, junto a una comitiva empresaria, se reunió con Giuseppe Nardiello y comenzaron a trabajar en Milán sobre la posibilidad de trasladar el modelo del ITS a América Latina, con Argentina como primer destino.
La iniciativa avanzó durante 2026 hasta llegar al Ministerio de Capital Humano y, finalmente, al entendimiento firmado por Pettovello y Valditara.
El interés, sin embargo, excede las fronteras argentinas. Tanto desde el gobierno italiano como desde organizaciones empresarias de ese país existe la intención de utilizar la experiencia como punto de partida para expandir el sistema a otros países en Latinoamérica.
Salta será el primer laboratorio
Salta será el primer escenario concreto del proyecto. Allí se trabaja para comenzar en marzo de 2027 con tres trayectos de formación técnica de dos años y alrededor de 3.000 horas.
Las áreas elegidas responden directamente a necesidades que actualmente plantean sectores productivos de la provincia. Una de las tecnicaturas estará vinculada con las energías renovables y sustentables.
Otra estará enfocada en maquinaria pesada y vial, particularmente vinculada a la minería, e incorporará mecánica, electromecánica, electrónica, mantenimiento, logística, sensores, Internet de las Cosas e Industria 4.0.
La tercera apunta al mantenimiento y reparación de equipamiento médico y de laboratorio de alta complejidad, un segmento en el que actualmente las reparaciones especializadas deben realizarse fuera de la provincia.
En el esquema salteño participan la Universidad Nacional de Salta y la Universidad Católica de Salta, junto con empresas y entidades del sector productivo.
La intención es que los programas no sean réplicas rígidas de los italianos sino que se adapten a la matriz económica de cada lugar. La premisa que utilizan los impulsores del proyecto es que la formación debe comenzar por identificar qué técnicos necesitan efectivamente las empresas y construir los trayectos educativos a partir de esa demanda.
Córdoba también busca incorporarse
El modelo podría tener otro de sus primeros nodos en Córdoba. Durante septiembre, empresarios y representantes institucionales argentinos e italianos mantuvieron un encuentro en el Polígono Córdoba-Parque Industrial, donde se analizaron posibles trayectos asociados con energía sostenible, biotecnología, tecnologías biomédicas, mecatrónica y automatización.
Una de las posibilidades en estudio es que los centros de formación funcionen incluso dentro de parques industriales, llevando todavía más lejos la integración entre educación y empresas.
En la construcción del proyecto la CCIIA involucró a organizaciones como ADIMRA, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina, y APIA, que nuclea a parques industriales de distintas regiones del país, además de la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y representantes del sector privado, de modo que actúen como amplificadores y aliados de un desembarco que precisa muchas manos.
El objetivo inicial es poner en funcionamiento tres experiencias durante 2027, avanzar luego hacia cinco centros y, en una segunda etapa, proyectar una red más amplia en la Argentina.
De Argentina al resto de América Latina
La hoja de ruta ya contempla el siguiente movimiento. En noviembre, la propuesta será presentada en Chile durante la ENATRANS Expo Chile Transporte, como parte de la estrategia para comenzar a extender el sistema hacia otros países de América Latina.
Ese salto regional refleja también la escala que intenta alcanzar la CCIIA.
Presidida por Darío H. Pellegrini, la Cámara nació con la intención de convertirse en un puente entre empresas e instituciones italianas e iberoamericanas. Su estructura reúne empresarios y representantes vinculados con Italia, España, Argentina, Chile, Paraguay, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y otros países de la región.
Desde el inicio de su gestión, en agosto del año pasado, Pellegrini aplicó una estrategia de articulación que posibilitó los avances necesarios para introducir en Argentina el modelo de formación de los ITS Academy. La apuesta ahora es transformar esa primera experiencia en una plataforma regional.
Para Italia, el interés no es solamente educativo. La formación de recursos humanos bajo estándares compatibles con sus sectores productivos también puede funcionar como un incentivo para que empresas italianas encuentren mejores condiciones para invertir y desarrollarse en América Latina.
Durante los encuentros realizados en Córdoba, Pellegrini resumió esa lógica en una frase: “Esto empieza por formación y termina por inversión”.



