
(Desde Washington, Estados Unidos) Jorge Macri concluyó su visita a Washington con una reunión con Ilan Goldfajn -titular del BID- y un encuentro en la Cámara de Comercio de Estados Unidos.
Durante la cita con Goldfajn, el jefe de Gobierno porteño presentó la situación fiscal de la Ciudad y su capacidad para sostener los niveles de inversión y acceder al mercado de capitales.
Macri explicó además al titular del BID su estrategia de gestión destinada a la modernización digital del sistema de salud, transporte y movilidad, y a la adaptación al cambio climático y la resiliencia urbana.

En la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Macri fue recibido por Neil Herrington -vicepresidente senior- Anne McKinney -vicepresidenta-, y Lesly Rubio, directora ejecutiva del U.S.-Argentina Business Council.
Durante la reunión se dialogó sobre cómo continuar mejorando la relación económica entre Argentina y Estados Unidos para ampliar el comercio y atraer nuevas inversiones a la Ciudad.
“La Ciudad tiene un rol central en la relación económica entre Argentina y Estados Unidos. Queremos profundizar el vínculo con las empresas estadounidenses y generar las condiciones para que puedan invertir, crecer y generar empleo en la Ciudad”, dijo el jefe de Gobierno ante los empresarios locales.
Macri viajó a Estados Unidos acompañado por Cristian Ritondo -titular del bloque del PRO en Diputados-, Gabriel Sanchez Zinny -jefe de Gabinete de la Ciudad- y Fulvio Pompeo, secretario General del Gobierno porteño.

La primera reunión de la gira fue con Christian Landau, subsecretario de Estado. Landau se crió en América Latina, habla perfecto español y guaraní, y es Big Fan de Milei.
Macri describió a Landau sus coincidencias con la agenda de Trump para la región -desde las inversiones en minerales críticos a la creación del Escudo de la Américas- y ratificó la necesidad de profundizar la alianza con la administración Milei para frenar las ambiciones presidenciales del peronismo.
“No podemos volver a la política pendular”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño ante el subsecretario de Estado.

Macri, junto a Ritondo, Sánchez Zinny y Pompeo tambien visitaron la Casa Blanca para mantener un encuentro con Richard Walters, jefe adjunto de Gabinete de la administración republicana para Asuntos Legislativos y Políticos.
La conversación giró sobre América Latina y la alianza de Milei con Trump. Macri y Ritondo recordaron ante Walters que el PRO siempre estuvo alineado con Estados Unidos y su rechazó a las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua es parte de su identidad política.
“Nosotros creemos en este camino, y hay que blindar el cambio para que en Argentina no se vuelva a desviar”, afirmó Ritondo en el cónclave de la Casa Blanca.

Macri y la comitiva oficial concurrieron además al Capitolio, adónde fueron recibidos por Bernie Moreno -senador republicano por Ohio-, María Elvira Salazar -congresista republicana por Florida-, y Michael Rulli, representante republicano por Ohio.
La agenda del jefe de Gobierno con los legisladores se centró en la situación política en América Latina, la transición democrática en Venezuela y las elecciones en Brasil que enfrentan a Lula da Silva con Flavio Bolsonaro.
Macri se hizo tiempo para exponer ante alumnos de la Universidad de Georgetown -agrupados en la organización LAPA-, ofrecer su mirada a inversores convocados por el Citi y describir su cercanía a Estados Unidos durante una charla a puertas cerradas en el Atlantic Council.
“Vinimos a Estados Unidos con dos grandes objetivos. Uno, obviamente, siempre en mi rol de jefe de Gobierno de la ciudad, contarle a la política de los Estados Unidos y a las empresas qué estamos haciendo, cuál es nuestro posicionamiento, cómo defendemos la propiedad privada, cómo hemos recuperado el orden, cómo queremos atraer inversiones privadas nuevas”, dijo Jorge Macri en diálogo con Infobae.
¿Y el segundo objetivo?, preguntó este corresponsal.
-Desde el punto de vista partidario transmitirles a actores del gobierno y empresarios que nosotros creemos en este posicionamiento actual de la Argentina. Creemos en las relaciones estratégicas de largo plazo con Estados Unidos y con las democracias occidentales. Creemos que hay un viento de cola y, por lo tanto, a favor de una consolidación de las centro derechas en Latinoamérica, que siempre para el PRO fue estratégica la relación con Estados Unidos.



