Raíces marcadas por la guerra, un amor en Acapulco y el sueño de la Copa Davis: la historia del tenista Daniel Altmaier

0
11

Daniel Altmaier, durante su paso por el Argentina Open en el Buenos Aires Lawn Tennis Club: presente competitivo, raíces marcadas y una temporada con metas ambiciosas (Crédito: Prensa Argentina Open)

Daniel Altmaier pasó sin pena ni gloria por el Argentina Open. Se despidió en su debut tras caer con contundencia ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo por 6-2 y 6-2. Sin embargo, a pesar de la rápida eliminación, el alemán de raíces rusas y ucranianas se mostró distendido en el Buenos Aires Lawn Tennis Club y aceptó el diálogo con Infobae. En una charla que fue más allá del resultado, habló sobre su reciente casamiento con una mexicana -a quien conoció en la fiesta del torneo de Acapulco-, su vínculo con entrenadores sudamericanos y otros aspectos de su vida dentro y fuera del circuito.

Altmaier no solo habló de su presente deportivo, sino también de sus orígenes. Nacido hace 27 años en Kempen, una ciudad del distrito de Viersen, en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, el germano es hijo de Jurij y Galina, inmigrantes de Europa del Este. “Mi mamá llegó muy joven desde Rusia. Su familia vivió durante tres generaciones en Siberia y luego regresaron a Alemania cuando ella tenía unos 25 años. Mi papá salió de Ucrania en un momento muy duro desde lo económico: se fue con una mochila y apenas 100 dólares. Primero llegó a Suiza y después a Alemania. Se conocieron en un departamento de emergencia y así empezó nuestra historia”, relató.

Sus padres hoy llevan adelante una empresa dedicada al cuidado integral de personas mayores, un trabajo que él define como “muy humano”. El conflicto entre Rusia y Ucrania lo atraviesa de manera directa. “Tenemos familia de los dos lados y, lamentablemente, mis abuelos fallecieron en esa época. No hay emociones lindas alrededor de todo eso, es algo muy duro para nosotros”, confesó.

En lo deportivo, su carrera dio un giro en 2019, cuando su agente gestionó el vínculo con el argentino Francisco Yunis. Aquella decisión fue clave. Trabajaron juntos durante tres temporadas e incluso convivieron un mes en San Nicolás de los Arroyos durante la pandemia.

“Desde el primer minuto funcionó muy bien, sobre todo en la preparación física, que era algo en lo que venía bastante flojo cuando estaba en Alemania. También me marcó mucho su filosofía de trabajo”, explicó el tenista. En esos años llegó a estar en el país cuando la Selección Argentina de Fútbol se consagró campeona del mundo en Qatar 2022. Luego continuó su camino con Luli Mancini y actualmente entrena junto a Martín Bebu Cuevas y el venezolano David Soto. “Son jóvenes, de edades similares, y la verdad estoy muy contento con ellos”.

Diestro y dueño de un revés a una mano, un golpe cada vez menos frecuente en el circuito, reconoce como ídolos a Roger Federer y Stanislas Wawrinka. A lo largo de su carrera conquistó siete títulos Challenger: Braunschweig, Luedenscheid y Puerto Vallarta en 2021; Heilbronn, Lima y Guayaquil en 2022; y Sarasota en 2023 y alcanzó el puesto 44 del ranking mundial en enero de 2026. Actualmente se ubica 51. Su mejor actuación en un Grand Slam fue llegar a los octavos de final de Roland Garros 2025. En el camino, no le tembló el pulso para derrotar a jugadores del Top 10 como Matteo Berrettini, Jannik Sinner, Andrey Rublev, Taylor Fritz, Alexander Zverev y Casper Ruud.

Daniel Altamier y la mexicana Paulina Nieto celebraron su boda en diciembre pasado (IG: @daniel.altmaier)

Casado desde diciembre con la mexicana Paulina Nieto a la que conoció hace seis años en la tradicional “fiesta blanca” del torneo de Acapulco, Altmaier también deja ver su costado más relajado: es hincha del Real Madrid y del Hertha BSC y le apasiona la pesca, actividad que practica en sus ratos libres.

De cara a la temporada, sus objetivos son claros. “Apuntamos a jugar de manera regular los Grand Slams y los Masters 1000. Ahora esos torneos son más largos, tenés más días para prepararte y muchas veces jugás en mejores estadios. Es un desafío grande y me gustaría llegar a ese nivel de continuidad”, sostuvo. Y aunque hoy es la segunda raqueta alemana, no esconde su deseo de disputar la Copa Davis: “Siempre tenemos buena comunicación con los capitanes. A veces las decisiones no dependen solo del jugador, pero ojalá pueda jugar. Es una competencia que se gana en equipo”.

Buenos Aires fue una parada breve en su calendario, pero no altera el rumbo que se propuso para esta temporada. Con un equipo renovado, metas claras y la ambición de consolidarse de manera estable en los grandes escenarios del circuito, Altmaier sabe que su historia todavía está en construcción.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí