Milei encabezará la entrega del sable corvo de San Martín a los Granaderos: detalles de un acto emotivo y cargado de sentido político

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Granaderos a Caballo argentinos realizan una carga ceremonial a caballo, con espadas desenvainadas y una bandera nacional, recreando un momento histórico (Imagen Ilustrativa Infobae) (Regimiento de Granaderos a Caballo)

A las siete de la tarde, cuando el sol comience a descender sobre las barrancas del río Paraná y el reflejo del agua se mezcle con el verde irregular del Campo de la Gloria, San Lorenzo volverá a ser escenario de una de las ceremonias patrióticas más simbólicas del calendario argentino. Esta edición presenta un hecho inusual: la presencia del presidente Javier Milei encabezando el acto central por la conmemoración del Combate de San Lorenzo y, a la vez, formalizando la entrega en custodia del sable corvo de José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo.

El evento está programado para las 19, en el sector lindero al histórico convento de San Carlos, donde cada año se recuerda la única batalla librada en suelo argentino por el Libertador. Este año, la ceremonia adquiere un carácter particular. Junto al jefe de Estado estarán su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti; el ministro del Interior, Diego Santilli; el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; el intendente de San Lorenzo, Leonardo Raimundo, y una amplia nómina de funcionarios nacionales, provinciales y municipales.

Milei con Granaderos en Casa Rosada, en el acto que recordó el Combate de San Lorenzo

La logística comenzó a definirse desde temprano. Milei y una comitiva reducida de ministros viajarán en helicóptero desde Buenos Aires junto al sable de San Martín, que por la mañana será retirado del Museo Histórico Nacional. La aeronave tiene previsto aterrizar pasadas las 18 en las inmediaciones de la localidad, desde donde el Presidente se trasladará al predio del acto.

Por primera vez en la historia, el sable original estará físicamente en San Lorenzo, en el mismo territorio donde San Martín comandó el combate del 3 de febrero de 1813. Hasta ahora, la reliquia permanecía, salvo excepciones, en Buenos Aires bajo custodia del Estado nacional.

La ceremonia fue concebida como una reconstrucción precisa de aquel episodio fundacional. En el Campo de la Gloria se recreará el combate, con tropas uniformadas de época, movimientos coreografiados y formaciones que reproducen las maniobras originales. La intención oficial es que la representación ocurra “en ese mismo momento, en ese mismo lugar”, como insisten los organizadores, resaltando la continuidad histórica entre pasado y presente.

Finalizada la recreación, Milei ingresará al sector central del predio para liderar el momento principal: la entrega formal del sable corvo al jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo, teniente coronel Cristian Castellanos. El jefe de Estado será el único orador de la jornada; no habrá discursos de otros funcionarios ni intervenciones protocolares, concentrando toda la palabra oficial en el Presidente.

La ceremonia continuará con un desfile de granaderos, acompañados por la Fanfarria Alto Perú, la única banda militar montada de la Argentina y una de las pocas en el mundo con ese formato. Interpretarán marchas y piezas tradicionales mientras se despliega el dispositivo de desfile con tropas, formaciones a caballo y la participación de gauchos de agrupaciones tradicionalistas de distintas provincias.

Desde el Gobierno anticipan un acto “muy emotivo”, centrado en la restitución simbólica de la custodia del sable al cuerpo militar fundado por San Martín en 1812. La pieza, considerada una de las reliquias más importantes de la historia nacional, pasará oficialmente del Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos, en el marco de un decreto firmado por Milei.

Una intensa recreación de batalla histórica de San Lorenzo

La relación entre el actual Presidente y el Regimiento se forjó desde el inicio de su gestión. Los granaderos cumplen funciones de guardia de honor y custodia presidencial tanto en la Casa Rosada como en la residencia de Olivos, además de participar en ceremonias y actos de protocolo. Milei mantuvo un vínculo frecuente con la unidad, reflejado en su presencia visible en actividades institucionales.

El decreto que formaliza el traspaso establece que el Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín” asumirá la custodia exclusiva del sable. Según el texto oficial, la medida busca fortalecer la seguridad y protección de un símbolo nacional, garantizar su conservación y asegurar una administración responsable del patrimonio histórico.

En los fundamentos, el Ejecutivo recuerda que el sable fue objeto de dos robos, en 1963 y 1965, protagonizados por integrantes de la Juventud Peronista. Tras ser recuperado, fue restituido al Ejército en 1966 y, un año después, mediante el decreto 8756/1967, quedó depositado de manera definitiva en el Regimiento, donde permaneció hasta 2015. Recién ese año regresó al Museo Histórico Nacional.

El Gobierno sostiene que durante esos 48 años bajo custodia militar no se registraron objeciones formales por parte de los herederos de la familia Rosas ni cuestionamientos judiciales relevantes. Para la Casa Rosada, ese antecedente refuerza la legitimidad de la decisión actual.

El decreto también invoca el artículo 99 de la Constitución Nacional, que faculta al Poder Ejecutivo a administrar los bienes del Estado, y subraya que la medida apunta a “honrar la historia” y “reafirmar la soberanía, la independencia y la libertad” como principios rectores.

Milei saluda a un jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo en la Casa Rosada

La transferencia del sable no estuvo exenta de controversias. En las semanas previas al acto, descendientes de Máximo Terrero y Manuela Rosas —familiares directos de Juan Manuel de Rosas— presentaron una acción judicial para frenar el traspaso, argumentando que se vulneraba el “destino del bien” establecido al momento de la donación al Estado.

El expediente recayó en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 12, a cargo de la jueza Macarena Marra Giménez. Pocos días antes del acto previsto para el 7 de febrero, la magistrada desestimó la medida interina solicitada por los demandantes, que pretendía suspender el traslado de manera inmediata.

En su resolución, Marra Giménez sostuvo que, en esta etapa inicial, no se encontraba acreditada la existencia de un “cargo” jurídico vinculante que obligara al Estado a mantener el sable exclusivamente en el Museo Histórico Nacional. También indicó la falta de documentación suficiente para probar el vínculo directo de algunos demandantes con la familia Rosas.

“El estado inicial del proceso no reúne los requisitos legales aptos para hacer lugar a lo requerido”, afirmó el fallo, al rechazar la suspensión provisoria. No obstante, la jueza habilitó la investigación de fondo y dejó abierta la posibilidad de revisar la legalidad de la decisión en etapas posteriores.

Como parte de esa investigación, ordenó al Regimiento de Granaderos que, en un plazo de cinco días, informe el destino preciso del sable dentro del cuartel, las medidas de seguridad adoptadas para su conservación y los criterios de exposición pública.

La magistrada recordó que la donación original expresaba el deseo de que el sable estuviera depositado en el museo, pero no imponía una obligación formal que limitara al Poder Ejecutivo. Remarcó que los actos administrativos “se presumen legítimos” mientras no se demuestre lo contrario en sede judicial.

Los descendientes de Rosas sostienen que el traslado afecta el derecho colectivo de acceso al patrimonio cultural. Mercedes Terrero, una de las firmantes de la demanda, calificó públicamente la decisión presidencial como “completamente errada” y advirtió sobre el riesgo de restringir el acceso ciudadano a la pieza.

En paralelo al trámite judicial, el propio Regimiento de Granaderos difundió un comunicado en redes sociales anunciando que el sable podrá ser visitado por el público. “¡Vení a visitar el sable del Libertador! A partir de este domingo 8 de febrero, desde las 11 h, te esperamos en el histórico Cuartel de Palermo”, indicaron. También informaron que estará abierto de miércoles a domingo y feriados, de 11 a 19, con entrada libre y gratuita.

El histórico Sable del Libertador se exhibe al público de miércoles a domingo en Av. Luis María Campos 554, CABA, ofreciendo entrada libre y gratuita para todos los visitantes (Sable del Libertador General San Martín )

Desde el Ministerio de Defensa, Carlos Presti respondió a las críticas. Recordó que el Regimiento es Monumento Histórico Nacional y enfatizó que se trata de un espacio abierto a toda la ciudadanía. “Permanentemente. Las escuelas, los colegios, tiene visitas nacionales e internacionales y tiene también propiamente un museo muy moderno”, precisó.

El ministro afirmó que una fundación trabaja para garantizar “las máximas condiciones de seguridad y de modernidad” en la exhibición del sable, y negó que el traslado implique una restricción. “Está abierto al público, está abierto a toda la ciudadanía”, remarcó.

En San Lorenzo, el intendente Leonardo Raimundo respaldó con énfasis la decisión del Gobierno nacional y celebró la presencia presidencial. “Valoramos mucho este gesto del presidente Milei, porque es el primer presidente en veinticinco años que se digna conmemorar en San Lorenzo el único combate de San Martín en suelo patrio”, afirmó. “Estamos orgullosos de que esté el presidente, lo vamos a recibir como corresponde”.

Raimundo se manifestó “cien por ciento a favor” de la restitución del sable al Regimiento. En declaraciones públicas, reconstruyó el recorrido histórico de la pieza: recordó que San Martín la entregó a Juan Manuel de Rosas durante la guerra del Paraná, como reconocimiento por la resistencia frente a las escuadras anglofrancesas.

“En ese momento difícil lo apoya simbólicamente mandándole su sable”, explicó. “El sable quedó en propiedad de los herederos de la familia Rosas. Después fue dado al Estado nacional, con constancia escrita de que se deseaba que estuviera en el Museo. Pero no veo que haya sido una donación con cargo”, sostuvo.

El intendente subrayó que, a fines del siglo XIX, cuando se formalizó la donación, el Regimiento de Granaderos estaba disuelto y no existía como alternativa institucional. Recién fue recreado en 1902 o 1903, durante la gestión de Pablo Ricchieri como ministro de Guerra, quien además era oriundo de San Lorenzo.

El intendente de San Lorenzo, Leonardo Raimundo, estará presente en el acto de homenaje a los Granaderos a Caballo y en la entrega del salvo corvo de SAn Martín que hará Javier Milei (Instagram)

“Durante todo el tiempo, los granaderos fueron custodios del sable”, enfatizó Raimundo. “La primera vez que lo vi fue en el Regimiento, cuando fui nombrado miembro de la Orden de Caballería de los Andes”.

Para el jefe comunal, el valor del objeto trasciende su condición museística. “No es un símbolo argentino solamente, es un símbolo continental, porque San Martín lo usó en la campaña de liberación de Chile y de Perú”, señaló. “Es una pieza simbólica material, con un contenido inmaterial que tiene que ver con el valor de la libertad americana”, añadió.

El acto de este año queda atravesado por la conmemoración histórica, la decisión administrativa, la controversia judicial, el posicionamiento político y el gesto institucional del Presidente.

Desde temprano, San Lorenzo comenzará a transformarse. Las calles cercanas al convento y al Campo de la Gloria serán valladas, se instalarán puestos de control, se desplegará un operativo de seguridad coordinado entre fuerzas federales y provinciales, y se habilitarán sectores para autoridades, invitados especiales y público general.

Las agrupaciones tradicionalistas llegarán desde distintos puntos del país con caballos, banderas y vestimentas. Los granaderos ensayarán las formaciones finales. La Fanfarria Alto Perú ajustará los últimos detalles de su repertorio. En el predio, técnicos y organizadores supervisarán sonido, iluminación y escenografía.

El arribo del helicóptero presidencial, previsto para poco después de las seis de la tarde, marcará uno de los momentos clave previos al inicio formal. Milei llegará acompañado por su círculo más cercano y por el personal encargado del traslado del sable, que viajará bajo estrictas medidas de seguridad.

La reliquia, resguardada en un estuche especial, será custodiada en todo momento por personal militar. Desde su salida del Museo Histórico Nacional hasta su ingreso al predio en San Lorenzo, el recorrido estará monitoreado y coordinado entre distintas áreas del Estado.

Durante la recreación del combate, el silencio dominará al público. Las órdenes, los movimientos, el avance de las tropas y la caída simbólica del jefe realista reproducirán, con precisión ceremonial, una escena que integra el imaginario fundacional argentino.

Luego, el Presidente avanzará hacia el centro del escenario. Frente a las autoridades, los granaderos formados y los invitados, tomará la palabra. Su discurso será el único del acto. En ese momento formalizará la entrega del sable al teniente coronel Cristian Castellanos, en representación del Regimiento.

El gesto, planificado en detalle, condensará la decisión política adoptada semanas atrás. No será solo un acto protocolar, sino la puesta en escena de un cambio en la custodia de uno de los símbolos más relevantes del patrimonio nacional.

Concluida la ceremonia, comenzará el desfile. Los granaderos, con sus uniformes históricos, pasarán frente al palco. Detrás, las formaciones montadas, las tropas y los representantes de agrupaciones gauchas cerrarán el recorrido, acompañados por la música de la fanfarria.

El presidente Javier Milei, y el teniente general Carlos Presti, ministro de Defensa

Mientras tanto, en los tribunales federales, el expediente seguirá su curso. El Ejecutivo deberá responder a los requerimientos de la jueza Marra Giménez, detallar las condiciones de preservación del sable y justificar formalmente su traslado. La investigación de fondo continuará abierta.

El acto de San Lorenzo será el punto visible de una decisión administrativa que reconfigura el destino de una pieza central del patrimonio argentino, en medio de un debate sobre memoria, custodia, acceso público y competencias institucionales.

En las barrancas del Paraná, donde hace más de dos siglos se libró un combate breve pero decisivo, confluirán pasado y presente. El sable que acompañó a San Martín en las campañas libertadoras volverá, por unas horas, al territorio donde comenzó su leyenda militar, antes de iniciar una nueva etapa bajo custodia del cuerpo que él mismo creó.

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