Milei en su propia guerra: del conflicto permanente con los empresarios al estallido por el caso Adorni

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Javier Milei se dirige al público desde un podio con dos micrófonos durante su participación en la Argentina Week celebrada en Nueva York. (Presidencia)

El Presidente se posicionó esta semana nuevamente en el frente de batalla de su propia guerra, reagrupando nuevos enemigos en sus conflictos permanentes. De los empresarios prebendarios a las operaciones mediáticas en contra de su Gobierno; de la industria corrupta y chorra, a la denuncia de un complot para derrocarlo. Un líder bélico que reedita la herramienta del disciplinamiento. La inflación le dio una mala noticia, al cumplir 9 meses al alza y se dio vuelta una ecuación clave sobre la que se levantaba la construcción del relato libertario: por primera vez, la responsabilidad por la situación económica actual ya no recae en el gobierno anterior sino en Milei.

En ese contexto de tensión constante, el Gobierno se desentendió del impacto de la crisis por el viaje en el avión presidencial de Betina Angeletti, la mujer del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Demoró tres días en ensayar una única estrategia para enfrentar la crisis interna: convertir en víctima al funcionario, instalar un supuesto complot opositor para perjudicar a Milei y salir a contrarrestar el efecto nocivo con una campaña de apoyo en redes sociales. El ministro del Interior, Diego Santilli, fue el más enfático. “No vamos a permitir ningún tipo de operación política para que el kirchnerismo, una vez más, intente desestabilizar al Gobierno”.

Es una obviedad. Nadie sube a una comitiva oficial sin el aval de Presidencia. Lo dijo el propio Adorni. A su mujer la habían invitado. ¿Mensaje hacia arriba para socializar el daño? Fue durante su primera defensa, la misma en la que contó que llevar a su esposa a Nueva York era una necesidad por el tiempo que debía “deslomarse” trabajando. Era lunes, el caso crecía y todavía ningún ministro había salido a defenderlo. La presencia de Betina Angeletti en la delegación la reveló, posiblemente sin querer, Radio Jai el domingo a través de un posteo en redes sociales, cuando la pareja visitaba la tumba del rebe de Lubavitch. No había en el lugar otros medios acreditados. Difícil probar con los hechos las teorías conspirativas.

El apoyo ministerial lo arrancó Sandra Pettovello en la madrugada del martes, a las 2.20. “Siempre juntos”, le dedicó a Adorni. Para entonces, las versiones de un nuevo capítulo de la interna oficialista crecían al calor del escándalo. Todas las miradas se dirigían a Santiago Caputo, herido tras los últimos cambios del elenco de gobierno que volvieron a dejarlo al margen de áreas clave. Agustín Romo, diputado provincial y su mano derecha, se anticipaba al dedo acusador. “El que diga que Santiago Caputo opera contra el Gobierno, ese es el traidor”, escribió en redes sociales. En ese momento ya circulaba el video, en alta definición, que probaba el viaje familiar de Adorni a Punta del Este, en un taxi aéreo, en el último feriado de carnaval. Karina Milei posteó a las 14.51, cuando ya se replicaba el operativo en todo el gabinete. La sugerencia de salir a respaldar al funcionario quedó en evidencia por la sincronización con la que los ministros y principales dirigentes del oficialismo salieron a solidarizarse. Según relataron dirigentes libertarios, hubo un pedido de accionar en redes para defender al jefe de Gabinete y resaltar la Argentina Week, completamente opacada. Todos se plegaron. Menos una: Patricia Bullrich. La jefa del bloque libertario en el Senado se limitó a repostear. Detalles sutiles. Lo conversó con su equipo cuando llegó el pedido de la Casa Rosada. El solapado apoyo estaba estudiado. Nadie sabe hasta dónde llega el escándalo. Está claro que el temor no pasa por el devenir judicial, mínimo, del vuelo en el avión presidencial, sino que ahora la lupa se posará en todos los movimientos económicos y políticos de Adorni.

Manuel Adorn tuvo una activa participación en la Argentian Week que se desarrolló en Nueva York.

De influencia aún en las fuerzas de seguridad, Bullrich también quedó en la mira por el video filmado sobre la pista de San Fernando. “La poli no filma”, aclara un conocedor del área y apunta hacia agentes de inteligencia. Pasado mañana todos volverán a verse las caras, cuando Adorni encabece una nueva reunión de la mesa política en la Casa Rosada. La explosión interna que vive el gabinete alcanzó al ex intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, marginado por decisión de la ministra Alejandra Monteoliva. El hoy senador provincial quedó sorpresivamente corrido de la nueva Agencia de Seguridad Migratoria cuya creación fue anunciada el 6 de diciembre por Bullrich. “La ministra define su equipo y la impronta de trabajo”, se limitaron a decir cerca de Valenzuela, quitándole responsabilidades a Karina Milei en la decisión. Mientras tanto, Valenzuela escribe un libro, de historia, con prólogo del Presidente. Cuentan cerca de Bullrich, que patrocinaba a Valenzuela, que ella tiene matices con Monteoliva, pero que siguen actuando de manera coordinada. En los despachos del ministerio sostienen que el exintendente pretendía el cargo mayor del área, y que eso precipitó la anulación de su nombramiento.

El vocero sin estrategia

Milei perdió algo más que su reciente slogan “la moral como política de estado”. Perdió sobre todo al jefe de operaciones de su batalla cultural. Pocas personas del círculo presidencial podían ponerse en la primera línea de fuego como Adorni para defender al Gobierno. La mayoría de los ministros no habla. Adorni es Milei. Pero es también el brazo comunicacional de la Casa Rosada, el portavoz oficial, el representante más fiel de Karina, la socia fundadora.

Sin una orientación clara, la comunicación de crisis terminó siendo anárquica. Es lógico. Nadie está preparado para ser vocero de sí mismo. Y eso le pasó a Adorni, que evitó admitir como un error que su mujer integrara la comitiva oficial, y en cambio, se disculpó vía redes sociales por una palabra: deslomarse. Regla número uno de comunicación de crisis: no exponerse a un vivo.

Lejos de quedar clausurado, el caso ya tiene causas judiciales en marcha. Sobre todo por la caja de pandora que se abrió por el vuelo a Uruguay en relación al patrimonio declarado por el jefe de Gabinete y su pareja. Hasta ahora, se sabe que pagó 5000 dólares por el pasaje a Nueva York que no usó y dudosos 3600 dólares por el taxi aéreo a Punta del Este para un destino con sobrada ruta comercial. El cuestionamiento moral impacta sobre todo porque llega en un momento complicado para el Presidente, que en todas las encuestas tocó su piso de popularidad. Según Pulso Research, la mitad de la población ya responsabiliza a Milei por la situación económica. “Por primera vez, quienes atribuyen la situación negativa a las decisiones actuales del gobierno (46,9%) superan prácticamente a quienes culpan a la gestión anterior (41,6%), quebrando una tendencia que sostuvo al oficialismo durante 2024 y 2025”, es la conclusión general del estudio.

Kuka risk

Milei se abrazó a la idea de reflotar el pasado en el discurso que dio en Nueva York. ¿Lo habrán traducido como Kuka risk? En el auditorio de la Argentina Week, organizada por la embajada en Estados Unidos, el JP Morgan y el Bank of America, volvió a mencionar esa variable como explicación del parate económico. Milei eligió promocionar el país desde la retórica política. Pidió aplausos para Karina Milei, sentada en la mesa principal con Betina Bulgheroni, por haber logrado reconvertir el Congreso a su favor, y prometió otra vez las misteriosas 90 reformas que ingresarán al parlamento. En su marketing político, resaltó la reforma laboral como puntapié para la libertad empresarial a despedir y cargó duramente contra los empresarios Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla.

“Fue un evento similar a IDEA en Mar del Plata, con 95 por ciento de argentinos”, relató uno de los asistentes. Estaban todos, salvo los dos apuntados por el Presidente. Les dijo prebendarios, corruptos y chorros, golpeando el atril. La Unión Industrial Argentina (UIA) salió con una comunicado en queja y este martes tendrá reunión de su junta directiva. Se espera otro pronunciamiento. Entre los propios empresarios coinciden, sobre todo en los más críticos, que parte de la pasividad de respuesta industrial está dada por el interés particular de los principales jefes de la central fabril. De hecho, Techint, que coronó la llegada de Martín Rapallini al organismo, volcó sus inversiones al sector energético y necesita contener la relación con Milei en función de las licitaciones que están en marcha en ese área, en las que compite. El propio Rapallini es socio en el proyecto minero San Jorge, en Mendoza.

El discurso de Milei en Argentina Week tensó su relación con la Unión Industrial Argentina

Nadie fue a buscar al Argentina Week financiamiento. Ya lo tenían. Para los empresarios y, sobre todo, para los inversores, no hay plan B. Incluso entre hombres de negocios no tan afines al oficialismo reconocen que si el peronismo no logra consolidar un candidato de centro, pro mercado, como opción electoral, el empresariado seguirá apoyando a Milei aunque lo ataque. El mano a mano con quienes deciden es lo que cuenta. Lo sabe Luis Caputo, que se reunió con representantes de Dow Chemical, Río Tinto, Chevron, Dreyfus o Coca Cola, en paralelo al foro.

El misterio Talvi

Más allá de los anuncios de inversiones prepactadas, el discurso de Milei transparentó las diferencias tras bambalinas con el equipo económico cuando le advirtió a Santiago Bausili que tuviera cuidado al comprar reservas con los dólares porque le iban a salir por las orejas. “Si fuera por mi…”, aclaró, y lo dejó ahí, para sonrisa incómoda del presidente del Banco Central. A pesar de lo ideológico, pareciera imponerse en Milei el pragmatismo en los hechos porque a contramano de su negativa a acumular reservas, terminó aceptando la decisión de fortalecerlas. Lo que no aceptó fue tomar deuda en Wall Street al 9% anual en dólares, otra propuesta, esta vez rechazada, que terminó con la salida de quien era el secretario de finanzas, Alejandro Lew.

El ruido político económico sigue dando vueltas a partir de la incorporación, hace solo una semana, de Ernesto Talvi, economista uruguayo, en el equipo de Caputo. Entre sus últimas declaraciones, reconoce que puede resultar más efectivo un mecanismo gradual de reducción de la inflación y focalizarse en la actividad económica. “Argentina necesita, como en su momento le pasó a Uruguay, acumular reservas propias, y eso obliga a emitir para comprar dólares. Eso puede implicar que haya que tolerar una inflación algo más alta de lo deseable”, declaró hace 4 meses ¿Cambio de rumbo? Esa es la incógnita que genera algún tipo de incertidumbre, el factor clave para la toma de decisiones entre los inversores. “Ni en pedo”, suele responder Milei ante la pregunta de un giro en el plan.

De Macri a Kicillof

El dato clave estuvo en la presencia de los gobernadores aliados. Muchos de ellos con serios conflictos desatados en sus provincias. Esta semana hubo reclamos de estatales en Santa Cruz, Catamarca y Jujuy, en esta última con protesta policial incluida. La incógnita es cuánto dura ese apoyo de los gobernadores a Milei si la protesta social gana las calles por mucho tiempo. Son aliados efímeros.

Esta semana vuelve a escena Mauricio Macri, que cerrará el Consejo Nacional del Pro en Parque Norte, el jueves próximo. Ya anticipó que su partido tendrá candidato a presidente y su presentación se da en plena tensión con los libertarios, sobre todo después que Milei se defendiera de las críticas a su discurso en la asamblea legislativa bajo la comparación de que “a Macri se lo llevaron puesto”. Retrucó María Eugenia Vidal. “Sin Macri no había Milei”, le aclaró a la Casa Rosada. Un armado paralelo de la centro derecha podría derivar en un verdadero caos para el Gobierno en su esquema electoral. “Dará un mensaje de futuro, poniendo al Pro como opción para el 2027 en todos los distritos del país”, reflejan cerca del expresidente.

El saludo con Axel Kicillof en Expoagro despertó curiosidad. No fue más que un gesto protocolar. Se dieron la mano y cenaron juntos, pero no se escuchaban. Había 20 personas más y mala acústica, para satisfacción de ambos protagonistas.

El expresidente Mauricio Macri y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, se saludan con un apretón de manos en la cena anual de Expoagro, ante la mirada de asistentes y fotógrafos. (Expoagro)

El gobernador bonaerense arranca una tenue instalación de su campaña nacional con la presentación de su centro de estudios desde el Coliseo Podestá, en La Plata, pasado mañana. El think tank Axel 2027. Desde ese lugar, los equipos técnicos recorrerán las provincias para clasificar las necesidades de cada sector. El jueves presentará el MDF Caba con Augusto Costa, un espacio pensado para sumar dirigentes que no se sienten representados por el cristinismo porteño. Tiene previsto estar el 2 de abril en Tierra del Fuego, aunque todavía no confirmó su asistencia ante la invitación del gobernador Gustavo Melella. Una de las fotos políticas de la semana que llamó la atención en La Plata fue la de Victoria Tolosa Paz con Guillermo Michel y Miguel Pichetto en la planta de Sidersa. La diputada venía trabajando en el kicillofismo. “Que armen todos”, se desligan.

General de un campo de batalla sin adversario, la dispersión opositora por ahora sigue siendo el principal activo de Milei. El problema presidencial es que las malas noticias de esta semana fueron básicamente por atributos propios.

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