Las diferencias en el movimiento obrero persisten, ante la inminente sanción definitiva de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, que el gobierno de Javier Milei prevé para esta semana. Pese a que la CGT convocó a un paro nacional, atendiendo a los reclamos internos de los sectores más confrontativos, el secretario general de la UOM de Córdoba, Rubén Urbano, definió como “bastante tibios” a los dirigentes de la central obrera.
El dirigente gremial destacó que la modalidad que proponen desde su sector es un “paro activo”, que en la filial cordobesa comenzará a las 10 de la mañana, con abandono de tareas en cada ciudad. En ese marco, Urbano precisó que, debido a la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) desde las 0 horas, quienes puedan viajar a Buenos Aires se movilizarán al Congreso.
“Es paro con movilización. No nos sirve un paro dominguero, un paro matero en estos momentos cruciales. No se trata de un acuerdo salarial, sino de algo gravísimo como quitar todas las leyes y derechos que tenemos los trabajadores”, remarcó, en diálogo con el periodista Eduardo Feinmann por radio Mitre.
El referente metalúrgico, que forma parte del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), un nucleamiento sindical de perfil netamente opositor al gobierno de Milei, analizó que la gestión libertaria se dedica a descargar “el ajuste únicamente al empleado” y a los jubilados. “Con un gobierno como el que tenemos no se puede discutir y directamente aplica los ajustes, al no tener posibilidad de dialogar correctamente, no nos queda otra que el derecho de huelga que nos da la Constitución nacional”, señaló.
Ante la consulta sobre el comportamiento de la cúpula gremial, Urbano calificó como “bastante tibio” porque la huelga con movilización “evidentemente no tendría que haber salido de una organización o de un frente (de sindicatos), sino de nuestra central obrera”.
En la previa, Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Aceiteros y de Desmontadores de Algodón (FTCIODyARA), ratificó que llevarán a cabo la medida de fuerza gremial ante una reforma laboral que “perjudica a todos los trabajadores” y “ninguno de los 213 puntos beneficia al trabajador”. “Si la CGT no hubiese hecho paro, nosotros lo hubiésemos hecho en los congresos nacionales”, corroboró.
Aunque se trata de un sindicato pequeño en cantidad de asalariados, el dirigente subrayó el peso económico del sector aceitero y su impacto. “Nosotros aportamos al 25% de los derechos de las exportaciones. Tenemos un poder económico muy grande“, sostuvo.
Ayer, la CGT resolvió convocar el cuarto paro general contra el gobierno de Milei. Ahora bien, será la primera vez que se paralizarán todas las actividades en todo el país por 24 horas, ya que contará con la adhesión de los colectiveros de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). La huelga se efectuará al momento en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral, por lo que se espera que sea el jueves.

Esta decisión, tomada en un encuentro virtual del Consejo Directivo de la organización sindical, responde al endurecimiento de la postura sindical y a un contexto de mayor conflictividad con el gobierno nacional. Sobre todo, se abrió una ventana de oportunidad para visibilizar el desacuerdo con la inclusión del artículo 44, que limita el derecho de los trabajadores a percibir el 100% del salario en caso de enfermedad o accidente no relacionado con el ámbito laboral.
La nueva redacción estipula que los empleados en estas circunstancias recibirán únicamente el 50% del salario, con la posibilidad de aumentar a un 75% cuando se demuestre que la causa no responde a una acción voluntaria ni al conocimiento previo del riesgo.
Durante la reunión, se determinó también que el triunvirato de la CGT asista a la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados, que inicia el tratamiento del proyecto aprobado en el Senado. Pese a que el Poder Ejecutivo hizo concesiones para que los sindicatos continúen percibiendo las cuotas solidarias, el movimiento obrero se encamina a un nuevo paro porque lo conseguido en las negociaciones sabe a poco, y varios sectores gremiales lo hizo saber a la cúpula cegetista.

Para esta semana, algunos dirigentes propusieron acompañar la medida de fuerza con una movilización al Congreso, iniciativa impulsada por Octavio Argüello (Camioneros), respaldada por Osvaldo Lobato (UOM) y Sergio Palazzo (bancarios). Sin embargo, prevaleció la opción de una paralización total sin protestas callejeras, con el fin de aprovechar la adhesión del sector transporte para dar una señal de fuerza sindical.



