Desde la CGT hablan de crear un “proyecto” para vencer al Gobierno, aunque advierten que “con el peronismo no alcanza”

0
8

Jorge Sola, de la CGT, indicó que la central obrera piensa en un nuevo proyecto político

La Confederación General del Trabajo (CGT) enfrenta un escenario marcado por la judicialización de la reforma laboral recientemente aprobada en el Congreso, luego de varios intentos fallidos de frenar su avance por vías políticas y sindicales. Pero, además, apunta a formar parte de un proyecto político que enfrente al Gobierno en los comicios generales del año próximo. En ese marco, Jorge Sola, secretario general del Sindicato del Seguro y uno de los tres integrantes de la conducción, afirmó: “Con el peronismo es indispensable, pero con el peronismo no alcanza“.

El dirigente sostuvo que la central obrera está utilizando todos los recursos legales para impugnar la nueva normativa laboral, considerada por la organización como una vulneración de los derechos individuales y colectivos de los trabajadores. El objetivo, en sus palabras, es revertir la transferencia de ingresos que la reforma supone desde el sector de los asalariados hacia los empleadores y reconstituir un proyecto político que devuelva las protecciones eliminadas.

En el último año, de acuerdo a las estimaciones del entrevistado, el impacto en el mercado laboral y el tejido productivo fue severo: en todo el país se registraron alrededor de 800 conflictos sindicales, el nivel más alto de los últimos cinco años, y se eliminaron 300.000 puestos de trabajo. Las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires resultaron particularmente afectadas, con una desaparición de unas 22.000 pequeñas y medianas empresas. Neuquén fue la única provincia en la que no aumentó la conflictividad ni se redujo la cantidad de pymes.

La CGT de Argentina estimó una adhesión del 90% del paro contra reforma laboral (Sebastián Hipperdinger - Europa Press)

La estrategia de la CGT: acción judicial, presencia territorial y apuesta política

Sola detalló que la CGT siguió una hoja de ruta en tres etapas: la movilización en las calles, el intento de persuadir a los legisladores para frenar el proyecto en el Congreso y la presentación de recursos judiciales, para impugnar los artículos considerados inconstitucionales, tarea en curso en los fueros laborales.

Consultado sobre próximos pasos, explicó: “Hay una cuarta fase que es construir un proyecto político, que devuelva los derechos de los trabajadores y las trabajadoras que se han robado. Pero esa es una solución política. La solución gremial es la de oponernos a todo esto, como lo hemos hecho y como lo estamos haciendo, ejerciendo todas y cada una de las herramientas que la Constitución Nacional nos da”.

Sola criticó la falta de generación de empleo formal y señaló que, según los “últimos números”, hay más de 1.600.000 desocupados en Argentina. De los recién incorporados al mercado laboral en el último año, alrededor de 400.000 personas no lograron encontrar empleo. Además, enfatizó que buena parte de la problemática actual radica en la caída del salario real y en el creciente endeudamiento familiar.

Jorge Sola se mostró a favor de la construcción de un nuevo frente amplio, pero sentenció que

En este punto, el gremialista se mostró partidario de elaborar un programa nacional “que explique cómo generar trabajo”, y de conformar un frente amplio que supere la frontera del peronismo tradicional, integrando a radicales, socialistas y partidos provinciales.

Sin embargo, aclaró: “Lo que tiene que haber es un enorme frente en el que coincidan ahí quienes tienen miradas en contra de un proyecto como esto, que ya no es neoliberal solamente, sino que tiene cuestiones éticas y estéticas de la derecha más extrema. Y para eso me parece que con el peronismo es indispensable, pero con el peronismo no alcanza“. Además, pidió “una apertura absolutamente horizontal”, sin quedar atrapados en la disputa entre figuras con gran reconocimiento mediático.

Sobre el rol futuro de la CGT, Sola fue enfático: “Las organizaciones gremiales siempre hemos estado fuera de la discusión de un proyecto de país”. Y reclamó la creación de una mesa de diálogo capaz de articular soluciones inmediatas para los problemas actuales y un horizonte claro para la recomposición de los derechos laborales.

Conflictos en aumento y respaldo a los gremios en lucha

El dirigente remarcó que la CGT permanece movilizada, apoyando de manera directa los conflictos sectoriales. Según Sola, la central no limita su intervención a medidas institucionales como los paros generales: “La CGT acompaña en cada una de las actividades y además hace un paro, como el que hicimos hace menos de un mes. Fueron 300.000 o 400.000 trabajadores que se sumaron en las plazas de Mayo y de los dos Congresos”.

La convocatoria y la protesta por la Reforma Laboral (REUTERS/Martin Cossarini)

Sobre la pregunta de si la CGT debe potenciar el “mal humor social” frente a la reforma laboral, indicó que el descontento existe por causas reales y se manifiesta de manera espontánea: “El mal humor social se da por sí mismo”. Y añadió que la función de la entidad es representar los intereses de todos los trabajadores, más allá de su simpatía política: “Nosotros representamos trabajadores que han votado a este gobierno, al peronismo, a los partidos provinciales. Los problemas que tienen los atraviesan a todos de la misma manera”.

Por último, el titular de la central obrera defendió la capacidad de la CGT de canalizar ese malestar por ser “una de las pocas organizaciones sociales estructuradas que quedan en pie” capaces de convocar medidas de fuerza masivas. Luego, recordó que, respecto al último paro general, “había una necesidad de expresarse voluntariamente”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí