
Boca Juniors ofertó por Matías Galarza cuando resta poco más de un día para el cierre de la posibilidad de incorporar futbolistas. El club presentó a Talleres de Córdoba una propuesta de USD 4 millones por el 80% de los derechos económicos del mediocampista y abrió una negociación contrarreloj.
La dirigencia xeneize había dado señales de que no haría más movimientos en el mercado. La venta de Kevin Zenón cambió ese escenario, ya que el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena entendió que debía buscar una alternativa para el mediocampo antes del vencimiento del plazo.
Boca busca a Matías Galarza porque la salida de Zenón redujo las opciones de recambio que tenía Arruabarrena en el plantel. Aunque ambos futbolistas tienen perfiles diferentes, el volante de Talleres aparece como una variante que agrada al entrenador para ampliar las posibilidades en una zona con varios nombres disponibles.
La gestión tiene un margen reducido. Boca cuenta con un cupo habilitado por la lesión de Tomás Aranda, pero ese permiso vence el lunes 14 de septiembre y solo permite incorporar jugadores que actúen en el fútbol argentino o que hayan quedado libres antes del 2 de septiembre de 2026.

El posible arribo de Galarza no implicaría una sustitución directa de Zenón. La búsqueda apunta a sostener la cantidad de alternativas en una línea donde el equipo ya dispone de Leandro Paredes, Milton Delgado, Santiago Ascacíbar, Tomás Belmonte y Williams Alarcón.
La salida de Zenón dejó a Boca con USD 4,8 millones y privó al entrenador de un futbolista que acostumbraba ingresar desde el banco de suplentes. La evaluación interna derivó en la decisión de volver a intervenir en el mercado, pese a que el club parecía haber cerrado su planificación de incorporaciones.
El interés por Galarza tampoco surgió en estas últimas horas. Durante 2024, Boca ya había intentado negociar por el mediocampista cuando su pase pertenecía al Genk de Bélgica, antes de que Talleres adquiriera su ficha. En aquella oportunidad, el club de la Ribera ofreció tres millones de dólares por el 50% de los derechos. El club belga consideró insuficiente aquella cifra y la operación no prosperó.
Talleres deberá definir si acepta desprenderse de un futbolista que tuvo presencia constante durante una temporada compleja para el conjunto cordobés. El mediocampista participó en los 27 partidos que disputó Talleres en lo que va del año. Esa regularidad lo convirtió en una de las piezas sostenidas del equipo, incluso en un contexto adverso que tiene al club en el último puesto de la Zona A.
Su última aparición terminó con una expulsión frente a San Lorenzo. Esa sanción le impidió integrar la convocatoria para el partido de este domingo ante Unión, mientras Boca aceleró los contactos para intentar resolver su incorporación antes de que se cierre el cupo disponible.
Además de Boca, Independiente también consultó por las condiciones del futbolista. El interés de otro club suma competencia en una negociación que debe resolverse en un plazo acotado y que mantiene a Boca atento a la respuesta de Talleres.



