Lo que no se vio del acto de Milei en el Tedeum y los sutiles movimientos entre los funcionarios del Gabinete

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Maximiliano Luna

El presidente Javier Milei volvió a participar de un Tedeum este jueves por la mañana, esta vez en ocasión por el 210° aniversario del Día de la Independencia. Al igual que lo hizo el 25 de mayo, el mandatario dio la orden de hacer una caravana desde la Casa Rosada hasta los 200 metros que lo separan de la entrada de la Catedral Metropolitana. Esta vez eligió estar solo y unos metros por delante del resto de sus funcionarios.

Todo ocurrió en derredor de una Plaza de Mayo con gente que se agolpó sobre las vallas, pero no colmó las calles de los alrededores. A diferencia de lo que sucedió casi dos meses atrás, los rostros de los funcionarios que caminaban por la avenida Rivadavia era de menor impostura. En ese entonces, quien estaba caminando entre ellos era el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien ya había perdido casi todos los apoyos que tenía al interior del Gobierno; sólo lo sostenían los Milei.

Esta vez fue diferente. En la primera fila, detrás del Presidente, se ubicaron el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el canciller Pablo Quirno. Esta fila de cuatro corresponde a una cuestión protocolar. Aun así, cabe destacar que Menem se ubicó al lado de Karina casi como para dar la gestualidad de que son un dúo inseparable.

En la segunda y tercera fila de funcionarios estuvieron la totalidad de los ministros, algunos secretarios de Estado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. La exministra estuvo con el convoy del Gabinete tanto a la ida como a la vuelta. Decisión tanto de los Milei como de ella para ahorrarse cualquier tipo de versión vinculada a algún desencuentro: es que en el Tedeum del 25 de mayo, Bullrich llegó por separado del resto de los funcionarios y, posteriormente, le impidieron ingresar al Cabildo por decisión de protocolo.

Maximiliano Luna

La última fila significativa fue la cuarta, que tenía entre sus integrantes al asesor presidencial Santiago Caputo. Esta vez, con un sobretodo negro y gafas, sin una boina “a lo peaky blinder” que pudiera dar que hablar. A su lado izquierdo estaba el flamante vocero presidencial Adrián Ravier, a quien Las Fuerzas del Cielo lo guían en términos comunicacionales y, si bien responde al Presidente, no desmienten la cercanía en términos ideológicos que tienen entre ellos. Para completar el tándem estaban la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal (la pluma legal que responde al caputismo) y el nuevo secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.

Luego de saludar a varios de los integrantes de los Granaderos a Caballo, Milei llegó a la Catedral, donde lo esperaba el moderador de la Curia del Arzobispado de Buenos Aires, el presbítero Alejandro Russo. Luego entraron, aunque hubo algunos rezagados: el presidente de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja, que ya estaba en la zona pero terminó entrando unos minutos más tarde. Se lo divisó tocando la puerta de la Catedral para que le abrieran la puerta.

El Presidente volvió a mantener un saludo más que ameno con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien estaba acompañado por su esposa María Belén Ludueña y su hijo Vito, nacido a fines de abril. El mandatario se acercó a la familia al ingresar al templo y, antes de comenzar la ceremonia religiosa, les dijo: “Felicitaciones”.

También se saludó con el arzobispo Jorge García Cuerva, quien en su homilía volvió a llamar a superar divisiones y construir puentes en la sociedad, con consignas que distan del vocabulario anarcolibertario. “En este 9 de Julio pidamos también a Dios que nos independice del individualismo, de la competencia feroz por el protagonismo, del internismo y la mezquindad política de querer llevarnos los aplausos cuando hacemos algo por los demás”. Defendió la inversión en discapacidad al afirmar que “lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche o de despilfarro; a veces es invertir en los más débiles”, y pidió que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan.

En un llamado a la unidad, citó el espíritu de equipo de la selección argentina y a Lionel Messi: “Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos. El mérito es de este grupo, que está por encima de las individualidades, es la fuerza de todos peleando por un mismo sueño que también es el de todos los argentinos… ¡Lo logramos!”. Cerró su homilía afirmando: “Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes”.

“Fue un discurso acorde a lo que esperábamos. Incluso creo que fue más terminante en esta ocasión que en el 25 de mayo. Está perfecto, lo respetamos”, indicó en off un funcionario que caminó cerca del Presidente y que luego se aprestaba a estar en la reunión de Gabinete que Milei convocó para este mediodía.

Martín Menem se fue solo con Diego Santilli

Así fue que lo anunciaron voceros oficiales del Gobierno a la prensa acreditada. “Va a reunir a los ministros. El temario principal es conocer los primeros puntos del ante proyecto de ley de reforma del BCRA que está trabajando el ejecutivo”, afirmaron. Esa cuestión parece haber tomado una predominancia particular en las prioridades del Presidente, al punto que podría colarse en las negociaciones políticas que el círculo de operadores del Gobierno está impulsando para las sesiones de las próximas semanas. Es algo que, a las claras, llevará más tiempo debido a que es algo que ni siquiera fue sondeado entre gobernadores y bloques aliados.

Al salir de la Catedral, Milei se fue con todo su Gabinete, aunque hubo algunos de ellos que se quedaron atrás. Menem y Santilli fueron de los últimos en incorporarse al grupo. El presidente de Diputados lo esperó mientras el flamante ministro coordinador se quedó saludando a algunos de los curiosos que estaban sobre las vallas. Ambos configuran dos de las cuatro patas de la mesa de operadores que tiene Karina Milei para impulsar sus intereses a nivel parlamentario y electoral.

Sebastián Pareja se fue con Lule Menem

La tercera pata de la misma es Eduardo “Lule” Menem, que llegó solo al acto y casi media hora antes de que Milei se apersonara en la Catedral. A la salida, el armador nacional se acercó a Pareja -su equivalente de la Provincia de Buenos Aires– y se fue junto a él. El cuarto en ese cuadrante karinista es el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, quien se quedó conversando con legisladores nacionales y funcionarios que no fueron a la Casa Rosada. A su ritmo, volvió a Balcarce 50 acompañado por el secretario ejecutivo Ian Vignale, otro funcionario que ingresó con Adorni, pero sigue en su cargo bajo la órbita de Devitt.

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