Puja por Adorni: Patricia Bullrich cede el monopolio del Senado y expone al Gobierno ante los ojos del mercado

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El pleno de la Cámara alta, durante la última sesión que pudo realizar, el 4 de junio pasado (Prensa Senado)

La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, terminó de pincelar un panorama alarmante en el Senado: la indefendible actualidad del funcionario y los ya severos errores -más la ambición desmedida- de la jefa oficialista, Patricia Bullrich, llevaron a la exministra a perder el monopolio de la conducción en la Cámara alta, algo impensado desde la máquina de sacar leyes que fue el Gobierno en las sesiones extraordinarias de diciembre y febrero pasados. Hay algo más delicado: La Libertad Avanza expone, con sus patinadas, a todo el Gobierno de Javier Milei ante los ojos de un mercado que aún cree en el plan macroeconómico del primer mandatario, quien no tuvo una sola tormenta financiera real -sin olvidar la “generosidad” de Scott Bessent- desde el 10 de diciembre de 2023.

Que la sesión del jueves no haya tenido quorum –una posibilidad que sugirió Infobae antes del encuentro– es el menor problema. Nadie puede llorar -sí, actuar- por una estrategia que todos los oficialismos y oposiciones utilizaron a diestra y siniestra. Ya no importa quién tuvo la culpa y quiénes salieron inmunizados. Al gran tapón de toda la gestión, que es Adorni -las buenas noticias no duran, ni siquiera, un par de horas-, hay que sumarle niveles de irresponsabilidad que, en un abrir y cerrar de ojos, limaron parte del capital político que tanto le costó recuperar a LLA. Tras las penurias legislativas del pasado, sólo las elecciones de medio término reubicaron las cosas, para el oficialismo, en “su lugar”. Tras siete meses, se huele desde no tan lejos otro perfume.

Hasta el golpeado kirchnerismo, que olvida seguido su aparente pata peronista -búsqueda incesante y obsesiva del poder como forma de vida- y está cada vez más recluido -infantil nivel de interna con el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof-, fue más lúcido que Bullrich. En vez de ser noticia -una de las grandes obsesiones de la porteña-, hizo lo mejor que podía hacer: nada. Así, mantuvo en la parrilla a Adorni -activo tóxico-, que era su objetivo principal. Lo dejarían hasta 2027, aunque nunca lo reconocerán en público. Encima, al no dar quorum, volvió a dilatarse la ya demorada y desplumada ley de propiedad privada. Un vaso de agua en medio del desierto para ellos. Y aún más curioso: desde el comienzo del período ordinario que la jefa libertaria no saca una de las tantas iniciativas que se presentaron desde Balcarce 50. Esto dista mucho del tuit en la red X de la ex ministra, donde se vanaglorió de una Cámara alta que no frenó su actividad, por el Mundial de fútbol, “para seguir aprobando” iniciativas “que necesita el país”. Como si fuese un mérito, más que un deber. La moral como política de Estado.

Veamos algunos detalles de la semana que se consumará en las próximas horas. Con el RIGI vigente y el súper RIGI a punto de tratarse en Diputados -se aprobó al día siguiente-, una ley de ecocidio con penas de hasta 25 años de prisión dictaminada a principios del corriente mes generó una fuerte polémica en el Senado. Tras haberlo firmado, Bullrich anunció el quite de rúbricas de parte de La Libertad Avanza. Ella también había estampado su firma. Lo realizado atropella el artículo 106 del reglamento. Son cuestiones donde, al parecer, no caen lágrimas republicanas. Esto es justo lo que ven los grandes jugadores y el mercado, que se lo indicaron -con un conmovedor cariño- a la legisladora.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a la titular del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich

A las 48 horas de eso, se cae la sesión para aprobar propiedad privada. Es válido que le echen la culpa a Adorni. Los que tienen que defenderlo, le pegan en el piso y operan. Eso percibieron varios dialoguistas cuando, la semana pasada, la porteña coincidió demasiado rápido con su par kirchnerista, José Mayans, para reinterpretar el artículo 101 de la Constitución y proceder -luego, se modificó con otra acta de Labor Parlamentaria- con un pedido de interpelación por mayoría absoluta y sin la habilitación sobre tablas, que precisa dos tercios al no contar con un despacho. Los aliados frenaron. ¿Cómo agradeció el jefe de Gabinete? Tiró nafta: cuando se reacomodaba el equilibrio, dijo estar dispuesto al informe de gestión pensado para el 2 de julio que ya habían desactivado los senadores. Una provocación innecesaria y patotera de un “deslomado” que hartó.

En medio de tanto desorden y, como ya contó este medio, algunos legisladores sintieron que Bullrich ya no hablaba por el Ejecutivo, sino por ella misma. Aprovecharon la ventana y reactivaron canales paralelos con Balcarce 50. Otro ítem generó discordia: antes de la no sesión, el Gobierno había enviado más pliegos judiciales. Según confiaron diversas fuentes, en el oficialismo de la Cámara alta hubo severas diferencias -y presiones- en cuanto si los mismos -todos, o una fracción- debían ingresar rápido por el recinto para tomar estado parlamentario y, de esa manera, comenzar con el trámite habitual, como es el giro a la comisión de Acuerdos y el proceso de avales e impugnaciones para terminar, más adelante, en audiencias públicas. Demasiada desprolijidad en tan poco tiempo.

Lo que sí logran Bullrich y la Casa Rosada es que todo el espectro político y económico sea de ellos. Lo bueno y lo malo. El resto hace lo que puede para asomarse y arañar protagonismo. Por momentos, hasta los más experimentados no logran escanear el paisaje. Por eso la feroz interna en el mileísmo y un poder que se ha convertido en una especie de “criptonita” para la oposición. Mientras tanto, en los últimos 15 días pasó, sin ser detectado, un puñado de elefantes.

Para el miércoles fue convocada Asuntos Constitucionales, con el fin de analizar los pedidos de interpelación a Adorni. A veces, las reuniones se caen la noche anterior. Allí está planchada la reforma política y, con ello, la posibilidad de que aliados aceleren un dictamen sobre Ficha Limpia. ¿Dirán algo ese día? ¿Hay oficialistas más interesados que la oposición para que no se caigan las PASO? Quien asistió a esa comisión jornadas atrás fue el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, para defender la nueva ley de Sociedades. Ya no llama la atención las pocas preguntas hacia una persona de diálogo directo con el primer mandatario. Fue a explicar, que es lo que reclaman todos. El funcionario sí reconoció al kirchnerista Jorge Capitanich (Chaco) por consultas precisas sobre la temática. A las pocas horas, Bullrich coincidió con ese espacio, sólo que para otro asunto.

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