Zona de strike más pequeña y récord de bases por bolas: el sistema de robot umpire revoluciona la MLB

0
7

El nuevo sistema automatizado transforma el desarrollo de los partidos y abre interrogantes sobre el futuro del juego (Kelley L Cox-Imagn Images via Reuters)

La introducción del sistema automatizado de conteo de bolas y strikes en las Grandes Ligas desencadenó un drástico ajuste en la zona de strike, con un impacto inmediato y medible en el juego.

La tasa de bases por bolas se disparó hasta rozar un máximo histórico, alterando el equilibrio entre lanzadores y bateadores y reavivando el debate sobre las consecuencias de la adopción de la tecnología en el béisbol, según informó el diario estadounidense Chicago Tribune.

Entre los datos emergentes de este fenómeno, destaca que los jugadores de las Grandes Ligas registraron un 9,8% de boletos en las apariciones al plato durante el primer mes de la temporada, una cifra que, de sostenerse, representaría la tasa más alta desde 1950.

Según el medio Chicago Tribune, sólo en contadas ocasiones se vio un salto semejante, lo que lleva a diversos protagonistas a cuestionar directamente el papel del nuevo sistema automatizado en este auge de las caminatas. El receptor de los Arizona Diamondbacks, James McCann, fue tajante al señalar: “Por supuesto que es por eso. ¿Qué otras reglas han cambiado?”.

La figura tradicional del árbitro se adapta a una era en la que la tecnología toma decisiones clave sobre cada lanzamiento (Aaron Doster-Imagn Images via Reuters)

La redefinición de la zona de strike: precisión milimétrica y homogeneidad inédita

El cambio no surge de la casualidad ni de una simple percepción subjetiva de los jugadores. Las Reglas Oficiales del Béisbol fueron reescritas para amoldarse al sistema conocido como Automated Ball-Strike (ABS), el sistema de arbitraje automatizado designado por la MLB, o robot umpire.

La clásica definición de la zona, que iba desde el punto medio del torso del bateador hasta el “hueco bajo la rótula”, fue sustituida por una métrica exacta: la nueva zona inicia al 27% de la altura de pie del bateador y se extiende hasta el 53,5%, con un ancho de 43 cm, equivalente al hogar de la base. Cada lanzamiento se mide en la mitad del plato, eliminando ambigüedades anteriores.

El impacto más notorio fue la uniformidad. McCann explicó a Chicago Tribune que los árbitros reciben retroalimentación instantánea sobre cada decisión, lo que se traduce en una aplicación mucho más homogénea del reglamento: “Todo se está volviendo mucho más uniforme. Eso es lo que los chicos que lo usaron en ligas menores ya me habían dicho que pasaría antes de que empezara la temporada, y tenían razón”.

La pregunta central es si esta homogeneización realmente favorece a los bateadores o si, como pronostican otros, la estadística terminará por estabilizarse a medida que avance el año.

Por primera vez, la altura y el ancho de la zona de strike se calculan en función de medidas exactas, eliminando interpretaciones subjetivas (Vincent Carchietta-Imagn Images via Reuters)

Efectos inmediatos y disputa de interpretaciones sobre el ABS

El cerrador de los Arizona Diamondbacks, Paul Sewald, percibe que el sesgo beneficia al bateador: “Es lo que deseaba MLB: gente en base. Es difícil ser pitcher ahora. Las pelotas vuelan por todas partes y tienes una zona de strike más pequeña. Sólo queda hacer lo mejor posible”, dijo a Chicago Tribune.

Aunque otros datos matizan esa lectura, el promedio de bateo de toda la liga cayó levemente a 0,240, ligeramente por debajo del 0,242 registrado el año pasado en marzo y abril, lo que pone en cuestión la noción de que hay “pelotas volando por todas partes”.

El infielder Nico Hoerner de los Chicago Cubs matizó que los bateadores pueden estarse beneficiando a corto plazo al evitar lanzamientos altos en la zona, aunque anticipa que toda tendencia tiene un límite: “Llegar a base ha sido enfatizado durante mucho tiempo. Caminar es valioso para el bateador. Muchos lanzadores tratan de evitar el slugging a toda costa, a veces tirando menos strikes. Pero seguro habrá un vaivén, como ocurre con cada tendencia en el béisbol”.

Por su parte, Cody Bellinger, jardinero de los New York Yankees, prefiere no sacar conclusiones: “Siempre hay una adaptación a algo nuevo”, señaló a Chicago Tribune. “Es una muestra muy pequeña. Estamos a 20-25 juegos de la temporada y los números fluctúan mucho de un lado y del otro temprano”.

Jugadores y entrenadores analizan si el incremento de caminatas beneficia a los bateadores o es solo una fase transitoria en el ajuste al nuevo sistema (Brad Penner-Imagn Images via Reuters)

Cambios del pasado y proyecciones sobre la nueva estadística de bases por bolas

El registro de datos históricos ilustra cómo alteraciones en el reglamento pueden producir efectos duraderos. El Chicago Tribune recordó que tras la introducción del cronómetro de lanzamientos y el límite de intentos de pickoff en 2023, el número de bases robadas subió casi un 50% respecto a 2022, y se mantuvo alto después.

Cuando se rebajó la loma en 1969, el porcentaje de bases por bolas saltó de 7,6% a 9,1%, y aunque luego disminuyó ligeramente, no volvió a caer debajo del 8% hasta 2013.

El actual mánager de los Miami Marlins, Clayton McCullough, considera que el fenómeno actual es específico del ABS y anticipa su corrección conforme avance la temporada: “Creo que llegaremos a un punto donde se acercará y estabilizará a su nivel habitual, donde los relevistas están en torno al 10% y los abridores cerca del 8%”. Añadió que su hipótesis es que al finalizar la campaña “las tasas de boletos se parecerán mucho a lo que hemos visto en las últimas temporadas”.

La implementación del sistema de robot umpire en las Grandes Ligas, según el análisis del Chicago Tribune, está generando una transformación medible en el comportamiento de lanzadores y bateadores.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí